Catedrales e iglesias han sido siempre lugares de refugio y recogimiento, aun en tiempos de revueltas, cuando la rabia y el furor de los seres humanos arrasa con todo lo que le resulta incomprensible, diferente o amenazante. Pareciera que los muros, repletos de imágenes y retablos, pudieran contener con su santidad la procacidad de las…