Dadas las circunstancias, hasta parece sencillo escribir novelas policíacas. ¿Qué se necesita? Un escenario cualquiera, un grupo más o menos extenso de individuos que automáticamente se transformen en sospechosos, varios móviles que motiven el delito en cuestión, así como pistas, pruebas e indicios que, de forma constante, nos planteen un estimulante galimatías. Entonces, desde nuestro…