Hotaru seduce con el misterio y la transgresión, con la sensualidad de los silencios ebrios de historias; con personajes que sobreviven sin quejarse en un círculo que se estrecha, pero degustando, al tiempo que lastimando, cada segundo que marca el péndulo de las épocas y la constancia de la existencia. En la novela está muy presente el realismo mágico en situaciones extrañas que no se cuestionan, aunque resulten inconcebibles en nuestro mundo tangible y práctico, como la ceguera voluntaria por un amor allende el mar o las lágrimas heladas rescatadas de alguna mejilla después de un sueño.

Días de luz y esplendor es la novela que cierra la exitosa trilogía de Jay McInerney sobre el matrimonio Calloway. Tres libros que han representado diferentes épocas, momentos y hechos históricos con Nueva York como coprotagonista. En esta última novela, con la crisis económica de 2008 como de telón de fondo, Russell y Corrine pasan…