Tomás Vte. Martínez Campillo
Nací una madrugada de tormenta de 1957, en una humilde casa de campo de San Miguel de Salinas, dos meses después de que los rusos pusieran en órbita el Sputnik; y algo debió de influirme porque desde entonces no he bajado de las nubes. Quizás por eso sigo escribiendo.
EL BANCO
No es solo un banco. Lo llevo observando durante años y sé que es algo más. Lo he conocido de piedra, de madera, de resina y, ahora, de...
Un parche
Sé lo que voy a encontrar al otro lado de la puerta, un silencio que pesa demasiado y el esbozo de una sonrisa hecha de añoranza y soledad....
El reloj
El reloj del olvido ya está funcionando en la fachada de la antigua Fábrica de Hielo del barrio, ahora convertida en centro social y...
Bienestar animal
[Leer en tono mitinero] …Y como sé que este vecindario quiere mucho a los animales, pues he visto cómo cuidáis a los gatos callejeros en...
Miedo
El olor a pan recién horneado que Ismaila aspira profundamente cada madrugada durante unos segundos con los ojos cerrados es un viaje de...