David Vivancos Allepuz
Deseché, por falta de carácter, el despedazar a alguien del vecindario para ver así mi nombre impreso, mi gran aspiración desde pequeñito, y me decanté, en su lugar, por la escritura de relatos para alcanzar, al fin, ese sueño.
El extraño caso del fabricante de sombreros
Siempre que llevaban una buena temporada forzosamente desocupados, Holmes invitaba a Watson a dar un paseo por la estación Victoria o por...
El extraño caso del baño caliente
El doctor Watson volvió a casa tras un duro día de trabajo. Al oírlo entrar, la señora Hudson acudió al recibidor. Watson se quitó el...
Comida de trabajo
Hace tiempo que dejé de ir a comer con mis compañeros al bar del juzgado para hacerlo en mi despacho. Aunque sus platos difícilmente...
El unicornio
La niña escapa de la vigilancia de los padres, trepa la valla con dificultad y se deja caer por el talud como si se tratara del tobogán del...
Fogata y fuga
El macho joven se cansa de hacer chocar las piedras entre sí y las deja caer. Lo releva otro macho, este de más edad, pero tampoco tiene...