Si mi entender no yerra, el autor, entre verso y verso, tiende la mano al frágil, al considerado diferente o a aquel que, simplemente, alzó la voz o llevó la contraria, pasando a ser objeto de críticas y convirtiéndose en protagonista de todo tipo de rumores, con tal de detenerlo o aniquilarlo. Y es que siempre se teme al que discrepa o no sigue las costumbres establecidas, aunque su pretensión no sea otra que vivir a su manera, sin hacer daño a nadie y pidiendo, a cambio, recibir lo mismo.

Ana Castro es periodista centrada en escribir, ante todo, sobre el dolor. Tiene poemas publicados en diversas antologías y revistas. Su primer poemario fue “El cuadro del dolor” (Renacimiento, 2017), que se alzó con el III Premio de Poesía Juana Castro, a quien ella considera su maestra poética. Esta obra combinado lo autobiográfico con lo que ella…