Pero es que este librito encantador relata un preludio de la gran historia a la que nos referimos. Me refiero al viaje que realizaron en julio de 1814 Mary Shelley, con sólo dieciséis años, hija de la filósofa Mary Wollstonecraft, que murió en el parto de la niña, y del gurú del anarquismo Wiliam Godwin. Su acompañante es un joven poeta Percy Bysshe Shelley, que está a punto de cumplir veinticuatro, y la hermanastra de la primera, Claire Clairmont, que será a su vez amante de Lord Byron. Percy y Mary han iniciado un romance bastante escandaloso en Inglaterra, ya que el poeta está casado. Y todo este viaje es una especie de fuga y de reto hacia la buena sociedad de la isla que han dejado atrás.

Dadas las circunstancias, hasta parece sencillo escribir novelas policíacas. ¿Qué se necesita? Un escenario cualquiera, un grupo más o menos extenso de individuos que automáticamente se transformen en sospechosos, varios móviles que motiven el delito en cuestión, así como pistas, pruebas e indicios que, de forma constante, nos planteen un estimulante galimatías. Entonces, desde nuestro…