A pesar de que la obra de Viola podría parecer fácil de apreciar, por su estética pictórica y sus motivos reconocibles, subyace en los vídeos una hipnótica tensión que parece escapar a las interpretaciones más concisas. Frente a algunos de sus trabajos más elogiados, una tiene la sensación de estar ante obras que tientan­—si no consiguen— cierta voluntad de transcendencia. Con Viola, resulta difícil desprenderse de la herencia platónica que concibe la imagen como visibilización de lo inteligible; de esa imagen antiguamente entendida como phaínein (lo que aparece, lo que se revela).

LOS LUGARES OLVIDADOS Desde niños siempre nos han atraído los lugares abandonados. En estos sitios la belleza se transforma, adquiere otros valores. Hay quien encuentra tristeza y melancolía. Nosotros lo vemos como un proceso más del lugar, otro estadio necesario. Lo que se construye se acaba abandonando, y lo que se vuelve a repoblar, tarde…