Fue nominado cinco veces a los Oscars como mejor director, pero nunca ganó la estatuilla. Hacía cine para el público, no para los críticos. Empleó medios no utilizados hasta el momento –como la fotografía trucada, la superposición de imágenes o extraños decorados- y provocaba la complicidad del espectador valiéndose de claves perceptivas y experimentando con…