¡La culpa la tienes tú!

Que dice mi médico que convierta en fortalezas lo que percibo como debilidades. Que mi problema no es tanto tener insomnio como que yo crea que hace falta dormir para estar bien. Y que si asumo que duermo poco, en lugar de tener ansiedad, tendré un montón de horas extras para leer y hacer otras cosas que me gusten.

Mi médico es un señor amable y simpático, que, en la seguridad social, te devuelve las llamadas telefónicas, te atiende sin mesa y tiene música clásica bajita en la consulta. Incluso me dio varias citas seguidas en el mismo día para poder tener media hora para charlar con tranquilidad.

Pero después de contarle mi vida y milagros con la esperanza de, no sé, qué ingenua, me derivara a una clínica del sueño, me dijo que a él le parecía que lo que pasaba es que yo era de dormir poco. Señor, por favor. Que de eso ya me había dado yo cuenta. Que la cosa es que soy de dormir mal, que es lo que me preocupa. Si yo soy más de análisis cualitativo que cuantitativo. Pero es que luego estoy jodida todo el día, además de estar jodida casi toda la noche.

Incluso el sistema establecido dice (y nos vende por todo lados) que dormir es imprescindible para estar sana y ser feliz. ¿Te imaginas que tienes un problema de alimentación y te dicen que lo que tienes que hacer es asumir que eres de asimilar poco y que disfrutes de la esbelta figura que te ofrece la desnutrición? ¿Te imaginas que te duele la regla todos los meses y te dicen que es lo normal y que no lo veas como algo negativo porque te prepara para el parto? Ah, que esto a veces también te lo sugieren, o te lo dicen en la cara, depende.

Total, que cuando los conocimientos de tu médico no alcanzan para explicar los mecanismos que provocan (o curan) tu enfermedad, malestar o sufrimiento, lo más habitual es que tire de dos opciones estupendas que sirven lo mismo pa’ un roto que pa’ un descosido: que te diga que es normal, y punto. O que te diga que tienes un problema de actitud y/o fuerza de voluntad. Normal el dolor de regla, la endometriosis, las alergias, la ansiedad, la depresión, el insomnio, el dolor crónico, la fibromialgia. Si tanto te molestan y no eres capaz de asumir la realidad, ¡esfuérzate un poquito por cambiarlo, mangurriana! Que digo, que no sabía yo que los de Mr. Wonderful tenían una cátedra en las facultades de medicina.

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