Durante los ensayos, los pasos de la bailarina se reflejan en el espejo enmarcado que resalta sobre el terciopelo rojo granate que reviste la pared. Elegante, armoniosa, disciplinada; busca la perfección en cada uno de sus movimientos. Siempre preparada y dispuesta para bailar en cualquier momento. Suena el Tema de Lara de Maurice Jarre, ahueca su tutú y respira hondo. Han abierto el joyero, es hora de salir al escenario.
