Igual que para llegar a una ciudadela podemos hallar –y siempre hallamos, de hecho- varios caminos habilitados a tal fin, hacia la Ciudadela (1948)[1]Citaremos, en adelante, de SAINT-EXUPÉRY, Antoine De. 1967. «Ciudadela», en Obras Completas. Barcelona: Plaza y Janés, pp. 575-1125 de Saint-Exupéry existen no pocos hilos y puntos de referencia de un amplio, generosísimo…