En los carteles de las ferias me anuncian como Salpicón porque igual te imito a Camarón que al Cigala; incluso al Pescaílla. Sobre el escenario, las gachís suspiran por mi cintura de rumba y sexo bravo, pero este gitanito solo quiere encaramarse a las largas piernas de la Irina aunque sea pagando. Acariciar su costado y que sea guitarra. Pero mala fortuna nos traen estas mujeres que vienen del hielo y de la guerra dispuestas a aguantar candela en sus pieles pálidas. Aquí enseguida nos hierve la sangre, por eso le clavé al payo la navaja sin darle tiempo ni a subirse los calzones. La flor de la noche, ¡pa quien la merece!
Señoras y señores sepan ustedes
22 abril, 2022
One Min Read
1.2K
Views
0
Comments
Artículos relacionados
Amanece con… Ana María Abad
8 mayo, 2026
Profundidad borrosa
24 abril, 2026
Madrid s. XXI
17 abril, 2026
Cosas de niños
3 abril, 2026