Cada año Alcalá la Real (Jaén), con Etnosur, llena sus calles, plazas, recintos, y espacios culturales con con actividades que van más allá de la música, Este festival no solo promueve las músicas del mundo, sino que también apoya la multiculturalidad y busca conectar culturas a través del arte en todas sus vertientes. Asimismo, la palabra cada vez adquiere más importancia con las charlas, aunque en este artículo queremos enfocarnos en la sección dedicada al circo, que es una parte esencial del evento, ya que brinda la oportunidad de que familias enteras y generaciones compartan cultura y sueños, y también hablar de cine, ya que las tardes son propicias para relajarse en la sala de cine, previamente a los conciertos.
Este año se llevarán a cabo tres actuaciones circenses: POI (Cía. D’Estro), Cabaret y Carolina Montoya. Se presentan tres propuestas variadas que iniciarán con POI, un espectáculo contemporáneo centrado en la manipulación de objetos creado por la compañía mallorquina Cía. D’Es Tro, fundada en 2019, y dirigido e interpretado por el malabarista Guillem Vizcaíno. Este show combina circo y cultura mediterránea, rescatando un juego ancestral, hipnótico y casi olvidado a través de una investigación artesanal, una escenografía original y enormes peonzas exclusivas.
Cabaret reúne a cinco compañías: Zen del Sur, Andrea Ríos, La EleArt, Arsa La Brasa e YmedioTeatro. Presentará números de rueda, suspensión capilar, payasos, aros led y fuego, ofreciendo una tarde de circo diversa.
La sección culminará con Carolina Montoya, quien aportará un tono mucho más festivo e interactivo. Como maestra de ceremonias del circo, animará la gala con intervenciones entre los actos, interactuando con el público y creando momentos de comedia absurda y rítmica a través de uno o varios personajes. Una propuesta que busca que el público entre dentro del espectáculo como un protagonista más.
En la parte cinematográfica de Etnosur, este año se han programado tres títulos: Proyecto Tiempo de Isabel Coixet, Mediterráneo de Marcel Barrena y Sirat de Oliver Laxe. A primera vista, podríamos asumir que son tres películas sin relación, más allá de ser largometrajes, pero estos trabajos comparten un trasfondo común sobre la supervivencia del ser humano, en distintas formas y contextos.
Proyecto Tiempo, que es el trabajo final de Isabel Coixet tras realizar cuatro cortometrajes, lo aborda desde una perspectiva futura, reflexionando sobre cómo será el ser humano y las maneras de hacer frente a las adversidades en cincuenta años. Mediterráneo retrata la lucha por encontrar un futuro más prometedor, mostrando cómo el ser humano y el capitalismo intentan imponer barreras ante la globalización y la permanencia de las fronteras. Sirat actúa como una alegoría de la responsabilidad, tanto a nivel individual como colectivo, destacando la necesidad de no perder la identidad personal y la que a veces se impone desde fuera. Es un retrato de la figura familiar en la actualidad, explorando qué familia se elige o no, cómo los tiempos y espacios influyen en la vida y la forma en que se desea vivir.