Dice Oliver Laxe que el origen de este proyecto radica en el desgarro que siente al ver ciertos valores perecer bajo la pisada de una modernidad tonta, histérica e infantil, y quizás también, confiesa, sentirse culpable de esta decadencia del universo complejo, profundo y místico que encarna el mundo de lo rural. Porque cuando imaginamos Galicia soñamos con el verde de sus bosques y prados, con el gris de sus cielos y con el azul del océano.

Con los ecos de nuestra macroencuesta frescos como el pescado, aquí tienen la primera parte de los comentarios que nos enviaron algunos de nuestros colaboradores, que no fueron publicados el sábado para no disparatar la extensión del artículo ni desvirtuar la magia de los votos. Aún así nos ha quedado largo pero ¿quién dijo prisas?….