Me aventuro con interés a leer una revista que se publica en papel. La apuesta valiente lleva cinco números. Un arriesgado amante de la cultura, Marc Muñoz, decide allá por diciembre de 2024 editar —repito, en papel— una pequeña revista, en cuanto a formato, que no contenido. ¿Qué sentido tiene en la era digital emprender una aventura sobre papel tratándose de cultura? Pensemos. Imaginemos por un momento que, cuando se inventó la imprenta moderna de tipos móviles en Europa -allá por el siglo XVI (1490)-, soñando la producción masiva de libros, hubiera pensado Gutenberg que no iba a conseguir que los libros impresos llegaran a las manos de “más de cuatro”. En el siglo XXI nos encontramos con intelectuales que piensan que a “más de cuatro” nos sigue interesando leer en soporte papel, oler y tocar los libros y las revistas, junto al disfrute que provoca el comprar en librerías o los quioscos especializados. Los editores no quieren dar la espalda al mundo moderno, por esto nacen en versión digital, para cubrir la agenda cinematográfica actual y la televisiva.

Como alternativa a las revistas mensuales de cine que se exhiben en los quioscos, se apuesta por los monográficos (top 50 cine oriental, top 15 David Lynch, top 50 películas del siglo XXI + 25 mejores series, top 50 HBO, top 50 cine indie USA). Es muy interesante encontrarse con títulos seleccionados por personas que dedican su vida a la cultura cinematográfica, quienes recopilan lo que “a su entender” merece dedicarle nuestro tiempo y reflexión. En su breve y jugosa sección, Uno de los nuestros, nos encontramos con perfiles de profesionales del cine nacidos en las décadas de los 80 y 90. Voces jóvenes que caminan hacia la madurez en sus trabajos cinematográficos, entrevistas, textos dedicados a temas puntuales, críticas escuetas de películas en cartelera y de series. Un interesante obituario, El largo adiós, trazado del semblante profesional y personal de hombres y mujeres que formaron parte de la historia del cine y dejan recuerdos imborrables (Diane Keaton, Robert Redford, Claudia Cardinale, Terence Stamp, Robert Duvall, Brigitte Bardot, Frederick Wiseman, Béla Tarr). Y una sección peculiar y selecta, The last picture show, nos pasea por películas inquietantes, llenas de significación (“The last picture show” (1971), “Carretera perdida” (1997), ¡“Oh! ,Uomo” (2004), “Carrie” (1976), “La guerra de las galaxias” (1977)).

picpocket apela y lanza su órdago, de un modo u otro, a los lectores dispares de revistas de cine, desde posiciones fieles a la independencia de las opiniones hasta las radicalmente opuestas, y con ello lo que fija en el imaginario colectivo de la cinefilia es una lectura persuasiva a la par que informativa. picpocket es una metáfora de aquellas publicaciones que nacieron por los años 80 y 90 y que captaron la atención de muchos aficionados al séptimo arte.