¿Es la Seguridad Social una entidad en peligro de extinción?

La Seguridad Social es un ente público con personalidad jurídica propia que tiene las siguientes fuentes de financiación:

Ingresos de empresas y trabajadores vía cotizaciones.

  • Gestión de cuentas con las Mutuas de Trabajo y Accidentes, mediante aportaciones para la cobertura de enfermedades profesionales.
  • Ingresos procedentes de los Presupuestos Generales para la cobertura de prestaciones no contributivas de carácter permanente.
  • Ingresos patrimoniales y financieros de los recursos del ente público.

Dentro del apartado de gastos que corren a cargo de la Seguridad Social destacan fundamentalmente:

  • Gastos propios de funcionamiento del ente público.
  • Gastos en prestaciones a la población, fundamentalmente, pensiones, tanto contributivas como no contributivas y prestaciones económicas dependientes del INSS como bajas por maternidad o incapacidad permanente para el puesto de trabajo o invalidez.
  • Otros gastos financieros.

Este, es básicamente y sin entrar en demasiados detalles el funcionamiento de ingresos y gastos de nuestro sistema de Seguridad Social. Ahora bien, teniendo en cuenta esto y los números que se desprenden de estas partidas, ¿Podemos decir que nuestro sistema de Seguridad Social es inviable?

Durante varias décadas se ha estado promoviendo la privatización de la Seguridad Social, indicando que el sistema de aseguramiento público no es viable, prediciendo que la Seguridad Social, (incluyendo las pensiones públicas), se colapsará.

Estas predicciones de falta de viabilidad financiera del sistema, como casi todos sabemos a estas alturas, se basan en el aumento de la esperanza de vida de las personas, así como el incremento del número de ancianos (baja tasa de mortalidad y por lo tanto mayor numero de pensionistas) y del descenso de los cotizantes a la Seguridad Social, resultado del descenso del número de trabajadores que aporten al sistema de aseguramiento público.

Evolución demográfica previsible de España

Gráfico de Juan Ramón Rallo
Fuente: INE

Analizando la coyuntura actual parece claro que existe un descuadre entre gastos e ingresos ya que, cada vez hay mas gastos y por otro lado menos ingresos.

¿Que soluciones se están dando a esta situación?

  •  Evitar que cada vez existan más pensionistas, aumentando la edad de jubilación.

    La consecuencia de esta solución es que cada vez hay más población en edad de trabajar y, debido a la situación actual en la que la demanda interna cada vez es más débil, hace que, la cantidad de parados aumente con lo que ello supone.

    El retraso de la jubilación, como algunos autores apuntan, a los 70 años, acarrea otra serie de agravios. Podría no ser tan injusto para una persona que realiza trabajos cualificados que no requieren el empleo de fuerza o precisión manual, sin embargo, ¿quien va a trabajar en la construcción o en la minería a los 70 años? Resulta muy poco equitativo aplicar la misma edad de jubilación a trabajos totalmente dispares y que requieren de unas condiciones físicas y mentales totalmente distintas.
  • Otra de las soluciones que comienzan a proponerse y que desde hace unos cuantos años se esta incentivando mediante reducciones en bases imponibles en IRPF son, los planes individuales de pensiones privados. Se trata de un sistema de ahorro complementario al publico con el fin de asegurar una pensión de calidad.

    Estos planes privados de pensiones, pueden convertirse con el paso del tiempo en una privatización de las pensiones que, primeramente a comenzado siendo un complemento y que puede ir derivando en un modelo obligatorio para poder disfrutar de una pensión.

    Las consecuencias de esta posible privatización pasa por la imposibilidad de mucha gente a hacer frente a este ahorro privado ya que en muchos casos no tienen ese poder financiero para hacer afrontar tal inversión a futuro. Esto acabaría provocando una ruptura cada vez mayor en la sociedad en la cual las clases altas tendrán unas magnificas jubilaciones y las clases bajas no podrán hacer frente a su jubilación mientras las aseguradoras y entidades financieras hacen negocio con ello.

Como no podía ser de otra manera, en la sociedad en la que vivimos, allí donde se moviliza grandes sumas de dinero, esta el capital financiero intentando hacer negocio.

Sin embargo, esto no es culpa de la empresa privada sino de los gobiernos que han de saber priorizar las necesidades de la población y, si realmente existe un ápice de voluntad en conseguir una Seguridad Social Publica, de calidad y viable, se puede echar mano (y se debería de hacer) a los fondos generales del Estado generados mediante la recaudación impositiva (solución que se esta aplicando en muchos países a día de hoy) si, mediante las cotizaciones sociales no se puede hacer frente a los gastos sociales.

Aritz Calvo

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