Impuestos y crisis [V]: las sicavs

¿Sabéis cómo se escribe correctamente sicav? El que escribe se ha enterado recientemente que lo correcto es escribir la palabra en minúsculas. El motivo de la entrada no es explicar la forma correcta de escritura de la palabra, sino aportar algo de lo que Internet nos ofrece sobre las sicavs. Empecemos.

¿Qué es una sicav? Es una sociedad de inversión de capital variable, es –o mejor dicho, debería ser– una Institución de Inversión Colectiva, cuya finalidad es la inversión en los mercados financieros, con la particularidad de que tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades.

¿Quién puede participar y qué requisitos son necesarios? Hay algunos requisitos para ser sociedad-sicav: un capital mínimo de 2,4 millones, y estar bajo supervisión de la CNMV. También se pide que las sicavs tengan al menos 100 accionistas, pero al final esto se hace con uno que tiene el 99,9% y 99 testaferros que se reparten el 0,1% restante, a razón de un 0,001% cada uno, así que como si no existiera… eso es lo básico, el que quiera detalles de legislación, fiscalidad y requisitos de las sicavs puede verlo aquí.

Ahora, la pregunta clave, ¿por qué es interesante para los ricos invertir en las sicavs?

Para contestarla, debemos enumerar las ventajas que supone invertir dinero en una sicav frente a otras opciones de inversión. Ese trabajo ya lo realizó Ricardo Sánchez-Seco Tomás  para invertia y, además, muy bien explicado, por lo que he creído conveniente copiar y pegar la parte en la que expone el chollo que suponen las sicavs. Tiene su miga, vean:

[1]. La ventaja fiscal de una sicav es que permite diferir su pago. En cuanto el dinero está a nombre de la sicav y éste se invierte, los posibles beneficios obtenidos de la inversión tributan al 1% en lugar de al 30% en el impuesto de sociedades siempre que el capital permanezca en la sicav. No obstante, cuando la sicav devuelve el capital a su dueño, entonces éste tributa igual que las acciones y paga lo mismo que cualquier inversor: entre un 19 y un 21%.

Esta ventaja se ve muy clara respecto a la inversión directa en acciones o renta fija ya que en el momento de la venta de los bonos o las acciones hay que pasa por Hacienda. No se ve tan clara respecto a los fondos que inversión que se pueden traspasar sin tributar y mantienen las plusvalías latentes en cartera durante muchos años, haciendo que ese dinero genere a su vez plusvalías. Así, los fondos de inversión disponen en realidad de una fiscalidad que en muchos casos puede ser mejor que las sicav.

[2]. La verdadera ventaja, y en este caso es muy clara incluso frente a los fondos de inversión también, radica en las reducciones de capital. Esto significa que los dueños de la sicav pueden sacar dinero sin tributar hasta que no supere la cantidad inicialmente invertida, porque se considera que lo que se retira es capital y no las ganancias obtenidas por las inversiones de las sicav. Es lo que se conoce como criterio FIFO (First In First Out), es decir, que lo primero que inviertes es capital y lo primero que sacas también.

A primera vista, parece que es lógico no tributar si no se retira el dinero de las plusvalías, sino sólo el invertido inicialmente. El problema reside en que eso no se puede hacer en ninguna otra inversión salvo en las sicav, lo cual supone un agravio comparativo claro. Es decir, si alguien ha invertido en fondos de inversión y quiere retirar parte de su dinero, tiene que pagar por la plusvalía obtenida desde el primer euro, independientemente de que saque una cantidad inferior a la que invirtió inicialmente.

Esto, llevado al extremo, permitiría sacar todo el capital y dejar dentro de la sicav sólo las plusvalías, que a su vez pueden generar nuevas plusvalías si se acierta con las inversiones. Eso sí, una vez que el inversor ha sacado todo lo que aportó inicialmente, entonces sí, cualquier retirada adicional sí tiene que pasar por Hacienda se haga por la vía que se haga.

[3]. Otra ventaja de la sicav, más allá de las fiscales, se encuentra en el control de la inversión por parte de los dueños, algo imposible de llevar a cabo en un fondo de inversión, cuya gestión escapa a la voluntad de los partícipes.
Resumiendo las ventajas: los beneficios de la inversión tributan al 1%, puede retirarse dinero de la inversión sin tener que pasar por hacienda siempre y cuando no supere la cifra inicial invertida y, podemos gestionar el dinero invertido y utilizarlo en las opciones que nos resulten más atractivas.

Resumiendo la existencia de las sicav: un atraco para los no ricos. Que estas empresas cuenten con el beneplácito de los gobiernos, aún viviendo una de las crisis económicas más importantes de la historia, habla y mucho de la política, del PP y PSOE y de cualquier otro partido con un recorrido de anclaje vergonzoso en los círculos de poder que haya gobernado y no haya tratado de combatir estas facilidades fiscales.
sicav-ranking-españa
Ránking sicavs: las mayores y las más rentables [Expansión]

Existe una solución, pero se antoja imposible su realización. Para conseguir erradicar las sicavs, deberían ir todos los países a una legislando, restableciendo lo que hace que las sicavs sean tan atractivas para evadir impuestos y, haciendo prohitiva la huida de capitales a las sicavs de otros países que no se unieran a la iniciativa. Ante este escenario, podemos reafirmarnos, es imposible acabar con esta ventaja/beneficio para las mayores riquezas del país.

Juan Rico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *