Al fondo, de espaldas al mundo, se encuentra una criatura maniática, sin referentes amorosos, masculina en su atuendo, limitando en extremo cada expresión o gesto. De moral rígida y sectaria, no se da tregua ni se permite desahogo; tampoco a los demás. Huye de las excentricidades, de la exhibición, transportando sobre su espalda un duro…