El capítulo 3 del libro de Jeremiy Rifkin, El Green New Deal Global (2019, Paidós), se titula «Vivir con carbono cero; movilidad eléctrica autónoma, edificios nodales con internet de las cosas y agricultura ecológica inteligente».
Rifkin empieza hablando de la industria del transporte que consume una gran cantidad de combustibles fósiles y, por lo tanto, contribuye en gran medida a las emisiones que provoca el calentamiento global. Solución: avanzar hacia la producción de vehículos eléctricos y dotados de pilas de combustible, alimentados por electricidad solar y eólica.
Dieciocho países, entre ellos Alemania, China, la India, Francia, Países Bajos e Irlanda, ya han anunciado su intención de eliminar gradualmente la venta de vehículos alimentados con combustibles fósiles en las próximas décadas.
Buena parte del petróleo utilizado en el transporte se quedará sin extraer a medida que las empresas automovilísticas efectúen la transición a los vehículos eléctricos de pila de combustible.
Por otra parte, es el sector inmobiliario que consume una gran cantidad de energía y es uno de los principales contribuyentes a las emisiones que provocan el calentamiento global.
Ciudades, regiones y Estados nación están exigiendo e incentivando la modernización de los edificios existentes para reducir la cantidad de energía utilizada y están elaborando legislación para exigir que todos los nuevos edificios residenciales, comerciales e industriales cumplan con las emisiones cero gracias a las energía solar, eólica y otras renovables.
En su reunión anual en Boston, en 2018, el Congreso de Alcaldes de Estados Unidos aprobó una dura resolución en la resolución en la que aconsejaba a las ciudades estadounidenses a «centrarse en la eficiencia energética de los edificios residenciales, plurifamiliares, comerciales y gubernamentales del país, tanto existentes como de nueva construcción».
Algunas ciudades están empezando a atender a llamada mediante el establecimiento de requisitos obligatorios más estrictos e incentivos y multas para acelerar la novación del parque edificado en sus respectivas jurisdicciones con la esperanza de mantener las emisiones por debajo de 1,5 grados centígrados o menos.
Otra cosa muy importante está relacionada con el ganado. Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el ganado es responsable de buena parte de las emisiones de efecto invernadero de la agricultura humana.
Muchos jóvenes son cada vez más conscientes del problema que plantea el ganado y están realizando una transición hacia un régimen alimentario más vegetariano incluso vegano.
Para terminar, es necesario, en la agricultura, sustituir el uso el uso de fertilizantes y pesticidas, productos que para su fabricación es necesario utilizar algunos combustibles fósiles, por prácticas orgánicas y ecológicas: Agricultura ecológica.