Yo he venido aquí a hablar de su libro – Lorenzo Rubio & Luis Gutiérrez.

Lo que me contó un pajarito es un libro de relatos escrito por Lorenzo Rubio e ilustrado por Luis Gutiérrez Dubón, publicado por ACEN Editorial y que podéis adquirir en Librería Abacus Palma (Mallorca), Librería Santos (Elche) y próximamente en otras ciudades como Valenci a. También se puede adquirir online desde de la propia editorial.

Hoy entrevistamos a los padres de la criatura, (LR) Lorenzo Rubio y (LG) Luis Gutiérrez.

¿Qué vamos encontrar en este libro?

LR: El lector de Lo que me contó un pajarito se va a encontrar con 80 relatos ilustrados, la mayoría de los cuales le van a sorprender porque creemos que se trata de una literatura y un arte innovadores que no le dejarán indiferente. En total se recogen 80 relatos escritos por mí, de diversas extensiones, desde nanorrelatos hasta cuentos pasando por los conocidos microrrelatos tan de moda en esta sociedad de «vida rápida». Todos los textos que incluimos en Lo que me contó un pajarito están ilustrados por Luis Gutiérrez Dubón.

Los relatos son de tipo variado. Los hay tristes, de amor, de humor, de fantasía…, pero la tónica que destaca es lo inaudito, y «el qué pasaría si»…, quiero decir, qué pasaría si te divorcias y ese día te vas a la playa, qué pasaría si un día sales a la calle y en vez de llover agua llueven ideas, qué pasaría si un día te despiertas encerrado en una bola de cristal…; así, la obra va creando un mundo que engloba la realidad, la fantasía, lo surrealista y, muchas veces también, lo absurdo.

¿Que nos podéis decir de las ilustraciones que acompañan a los textos?

LG: El lector se encontrará con 80 ilustraciones en blanco y negro que acompañan a cada uno de los 80 relatos del libro. Los dibujos están hechos con plumilla y pincel, buscando intencionadamente una imagen clara, simple, que economice al máximo los recursos, y  que impacte y cuente gráficamente la historia. Los dibujos  van subordinados a la historia, por lo que la problemática es diferente. Se trata de condensar la esencia del relato en una única imagen. Si se ha conseguido o no queda a la imaginación del lector (ya también espectador) del libro.

Y ¿por qué se llama Lo que me contó un pajarito?

LR: El título proviene de una técnica que utilizo para escribir microrrelatos basada en crearlos a través de dichos populares y frases hechas. En este caso, claramente, se trata de la expresión “me lo ha contado un pajarito”, como también he escrito otros microrrelatos para otros menesteres a través de expresiones como “ahogarse en un vaso de agua” o “darle la vuelta a la tortilla”.

Luis, ¿qué quieres expresar con la ilustración de la portada?

LG: El título me daba pie a representar un personaje, que podemos llamar el creador (que funcionaría tanto para el escritor como para el ilustrador), que efectivamente tiene siempre la cabeza llena de ideas, de sueños, de proyectos, … de pájaros, en definitiva. Pero esa cabeza a la vez es el hogar, la casa que viaja con  cada uno de nosotros, de ahí que aparezca representada como casita-nido que alberga “ los pájaros” que le rondan siempre al creador en la mente. Puesto que el libro tiene una parte gráfica de mucho peso, quería expresamente que ese personaje pudiese identificarse también con la figura del ilustrador (mientras lo dibujaba solo lo identificaba con el escritor), de ahí que el palito que suelen tener las casitas-nido sea sustituido por un lápiz que hace de nariz. El lápiz es  la herramienta del dibujante, pero también hay escritores que lo utilizan  para tomar notas, así que ese elemento funcionaba muy bien en los dos sentidos.

¿Elegiste un jilguero por algo en especial? ¿Simboliza algo?

LG: Que el pájaro sea un jilguero no es casual. Lo que más me influyó para tomar la decisión fue el aspecto, el color de las plumas de un  jilguero. Me gusta mucho esa variedad cromática que despliega, la banda negra en los ojos a modo de antifaz, como ocultando la cara roja, y a la vez el contraste con el blanco del pecho, y el amarillo, negro y marrón de  de las alas. Es difícil juntar todos esos colores y que el resultado no sea un pastiche, pero el jilguero es un pájaro muy elegante y a la vez muy alegre, que asocio rápidamente con los trinos y con la alegría, con el paseo matinal por el campo, con la mañana soleada y fresca… En fin, me resulta un pájaro muy sugerente.

¿Por qué pájaros y qué relación existe con la cita inicial del libro?

LR: Yo soy un pájaro de cuidado, jajaja. La idea, por mi parte, se basa en crear un vínculo entre los pájaros y el libro. Que la obra sea capaz de que el lector, cada vez que le cruce un pajarito, se acuerde de los relatos y de las ilustraciones, sobre todo si el ave en cuestión es una de las que aparece en el libro. También subyace la idea de volar, volar con la imaginación a un mundo lleno de fantasía. La evasión de la realidad es uno de los placeres y objetivos del libro.

LG: La cita define muy bien esa obsesión en la que se convierte el proceso creativo. Cuando uno está metido en un proyecto que le requiere esfuerzo y trabajo continuado. Durante bastante tiempo, el proyecto acaba ocupando la cabeza la mayor parte del día. Todo parece girar en torno eso, en este caso el libro, así que sí, uno acaba siendo un poco “pájaro”.

Hablando de aves, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? Me explico: ¿el relato o la ilustración?

LR: En todos los casos se escribieron antes los relatos, si bien es cierto que algunas ilustraciones fueron acabadas antes de que estuviesen listos los 80 relatos seleccionados para esta obra.

LG: Los textos vinieron antes. Lo que hice fue intentar contar cada historia en una sola imagen.

¿Cuál es el secreto que os reveló ese pajarito que citáis en el prólogo?

LR: A mí fueron las historias, todas las historias que se recopilan en este libro, especialmente, la número 80 que da título también a la obra. Aunque creo que el verdadero secreto reside en dejarse llevar por la imaginación, por la fantasía, por el disfrute de los placeres de la vida, como leer ficción.

LG: Que si uno se lo propone y hay suerte, a veces los sueños se concretan en realidades. A veces.

Luis, ¿qué tipo de especies aparecen ilustradas en el libro?

LG: uy, ahí me has pillado… Pues a bote pronto recuerdo palomas, gaviotas, águilas, buitres, búhos, golondrinas, loros, estorninos, gorriones, un tucán, un pájaro carpintero… También hay murciélagos, que aunque son mamíferos tienen alas, y se asocian con la idea de “pájaro”. En fin, una pequeña variedad.

Lorenzo, ¿y en los relatos?

LR: Pues, aunque el elemento pájaro está más presente en las ilustraciones, creo recordar que en los relatos podemos encontrar águilas, albatros, gaviotas, cacatúas, gallinas, buitres, un loro y un gorrión, siendo para mí este último el protagonista y ficticio narrador de los relatos.

En el relato Visita inesperada un náufrago debe decidir entre comerse un loro o hacerse pirata. ¿Qué hubierais escogido vosotros?

LR: Yo lo tengo claro: hacerme pirata, pero no para esconder tesoros, sino para encontrarlos.

LG: Si el hambre le aprieta al náufrago, igual no queda más remedio que comerse el loro…

Os cito algunos títulos de los relatos y me decís en una palabra que se os viene a la mente:

1.- Fantasmas del pasado:

Lorenzo: Recurrentes.

Luis: Cuchillo

2.- Todo incluido:

Lorenzo: Desfase.

Luis: Guiri

3.- Amoristicio:

Lorenzo: Libertinaje.

Luis: Humo

4.- Manualidades:

Lorenzo: Torpeza.

Luis: Laberinto

5.-Superyaya

Lorenzo: Orgullo (y permíteme que añada de madre y abuela de mi bebé David).

Luis: Casi

¿Tenéis algún otro proyecto común en mente?

LR: Existe la ilusión de sacar adelante un álbum ilustrado infantil entre los dos. Con la calidad y experiencia de Luis publicar ese proyecto no sería complicado, pero el negocio editorial lo complica todo, por eso es una suerte contar con la Editorial Acen, que ha apostado por nosotros dos desde el principio. O ganas un certamen que te pague por tu creación o, al final, por no guardarla en un cajón acabas cediendo tu obra solo por el placer de verla salir de imprenta en formato libro. Lo de recibir honorarios por derechos de autor, entre presentaciones, ejemplares que regalas, etc… acaba siendo una fantasía que, mal que bien, podría contar un pajarito.

¿Nos regalaríais un par de relatos con sus respectivas ilustraciones antes de acabar la entrevista?

LR, LG: Por supuesto.

Castigo

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina mientras papá preparaba la cena, no le dio importancia; cuando nuestra ropa olía a azufre, no pensó que era porque él hacía la colada; cuando andábamos descalzos y nos quemaban los pies o se pegaban al suelo, lo achacó a que limpiaba con agua caliente y friegasuelos de oferta; cuando las telarañas se derretían y acumulaba platos sucios porque de los grifos salía lava, culpaba al calor del sur; solo cuando una mañana papá se despertó con cuernos en la cabeza, una cola en el trasero y la piel roja, aceptó que, desde que le quitó a mamá nuestra custodia, vivíamos en el infierno.

Miss Diccionario

«Serán solo cien palabras, las más elegantes, quienes pasarán a las deliberaciones finales para ser elegida Miss Diccionario», especificaban las bases del certamen anual de belleza. Ilusionadas, una a una, todas las palabras del léxico español desfilaban por la pasarela: «elegante», la favorita de este año; «presumida» y «coqueta», ambas alardeando de sus nombres; «murciélago», «euforia» y otras tantas haciendo ostentación de sus cinco vocales; «electroencefalografista», presentándose como la más extensa del idioma…

Tras finalizar el desfile, se reunieron las veintisiete letras del abecedario para deliberar, y la Ñ, como la presidenta del jurado, decidió, por clara afinidad, que sería Miss Diccionario «amaño».

Colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Juan Antonio Vázquez Alcayada

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