En el taller de … Aurora Alcaide

Jennifer Rotter

Entramos en el espacio de trabajo de Aurora Alcaide Ramírez, su propia casa. Un hogar que ha convertido, junto a su marido José Luis Nieto, en un lugar idóneo para trabajar su creatividad. La casa taller se encuentra en la Huerta de Alicante, donde la luz mediterránea y los aromas a esencias vegetales inundan este espacio.

Aurora es una mujer polifacética en cuanto a su producción. Trabaja en tres vertientes del Arte que compagina con su vida personal: investigadora, profesora y artista. Además de estas líneas establecidas en su carrera profesional en el lado personal es madre desde hace poco más de dos años. Aurora se siente muy feliz de ello e intenta dedicarle el máximo tiempo a su hija.

Aurora y su hija Manuela en el taller

Es una casa de campo que fue embargada por el banco. Cuando entraron por primera vez, Aurora tomó unas cuantas fotos que después le servirían como pretexto para conceptualizar algunos de sus proyectos. Ella nos cuenta que fue como llegar a un lugar que acababa de ser dejado. Se encontraron botes de cerveza metidos en un cubo con agua, seguramente procedente de los cubitos de hielo que se habían deshecho. También hallaron un bocadillo a medio terminar así como restos de un coche, mobiliario y otros objetos que habían sido desamparados.

A raíz de esta experiencia se plantearon una serie de encuentros y desencuentros con el Otro (quien había ocupado este espacio). A la vez, también se cuestionaron qué tendrían que tirar a la basura y con qué tendrían que quedarse. ¿Lo tiramos todo? ¿Hasta donde llegamos con la “limpieza”?. Pronto se darían cuenta que no podían hacer una tabla rasa y que tendrían que aprender a (con)vivir en aquel espacio. La adaptación ocurrió de forma lógica, así por ejemplo, los marcos de las ventanas o muchas de las construcciones fueron asimiladas mientras que otras cosas fueron desechadas porque estaban rotas o ya no eran útiles.

De la serie Vanitas de la crisis (2013).

De esta manera surgió la serie Vanitas de la crisis (2013) que todavía se encuentra en proceso de realización. Aquí el mobiliario del hogar fue incrustado en el cuadro. Aquellos objetos inservibles encontrados en la casa sirvieron de inspiración y acabaron siendo parte de la práctica artística de Aurora. Pequeños muebles en miniatura procedentes de casas de muñecas así como recortes de enseres extraídos de catálogos de mobiliario y decoración del hogar, salían y entraban en el cuadro. Los desahucios  estaban a la orden del día por lo que este tipo de acontecimientos no la dejaron indiferente.

Posteriormente, el foco de atención de la artista viró hacia la naturaleza (lo Otro), en parte influenciada por el (des)encuentro que había mantenido con ella dentro de las lindes de su propia casa. El abandono al que ésta había sido sometida fue aprovechado por el medio natural para extender sus dominios y contagiar de su entropía todo el territorio; caos que los nuevos inquilinos transformaron en orden (en jardín y huerto) y que propició una trilogía basada en los vínculos ser humano-naturaleza en las ciudades y su periferia.

En la primera de ellas, titulada Naturofagia (2014), la artista reflexiona sobre la antropización de la naturaleza llevada a sus límites más extremos. Para establecer la analogía entre el consumo que hace la humanidad de la naturaleza ella usa un patrón floral como metáfora de lo artificial mientras que las diferentes fotografías de lugares paradisíacos representan a la madre tierra.

Parte de la instalación “Naturofagia” en la Sala Mengolero (2016)

En Paisajes enantrópicos (2016) parte del concepto de “Enantropía“, fruto de la hibridación entre los términos entropía y antropía. Es un vocablo que ha creado ella misma para definir el equilibrio entre Humanidad y Naturaleza, que tiene reminiscencias del concepto de “Tercer Paisaje” de Gilles Clément. En esta ocasión su pintura representa lo natural que rompe hacia adelante, abriendo fisuras en una suerte de papel de empapelar que simboliza la manipulación humana, reivindicando su espacio.

Paisaje enantrópico IV (2016)

Aurora continua trabajando en la tercera serie, titulada Magnitud 9.5, donde la Naturaleza está enfadada y recupera todo aquello que le había sido arrebatado. Para ello utiliza representaciones fotográficas de los fenómenos naturales como son los huracanes, terremotos o erupciones volcánicas para expresar el poder que tienen sobre los seres humanos y sus hábitats.

Uno de los denominadores comunes en los trabajos de Aurora es la fusión de pintura y fotografía.  Otras series anteriores a las citadas como “En construcción“, “Bordes” y “Redes”  nos hablan de la relación existente entre sus investigaciones y su producción artística, en este caso se llevan a cabo dentro de otra línea de investigación que la artista desarrolla en paralelo a la mencionada: los movimientos migratorios.

Portada del número 13

Actualmente es secretaría del grupo de investigación “Arte y Políticas de Identidad“. Una iniciativa que funciona como espacio de encuentro e investigación artística con intereses vinculados al arte contemporáneo y las políticas de identidad. Los miembros del grupo trabajan entre lo colectivo y lo individual, entre la investigación universitaria y la actividad artística, entre la producción de proyectos y la difusión de textos. Este proyecto mantiene una revista, de la que Aurora es subdirectora, que lleva quince números publicados, puedes ver sus contenidos aquí. (Aurora coordinó el volumen 13 dedicado al Caribe hispano).

Además, recientemente han convocado el primer Congreso Internacional Arte y Políticas de identidad. Se desarrolló en Murcia donde se discutieron y presentaron temas sobre visualidades, narrativas migratorias, transnacionalidad y género en el arte contemporáneo. Aurora ha realizado numerosas publicaciones que abordan los procesos migratorios y la búsqueda de identidad. Sus textos nos hablan de sujetos transculturales. Estudia los casos concretos de Brenda Cruz (Puerto Rico), Carolina Belén Martínez (Argentina),  Gertrudis Rivalta (Cuba), Laura Ribero (Colombia), Erika Trejo Bandala (México) o Cecilia Noriega-Bozovich (Perú), entre otros. Nos cuenta travesías y permanencias presentes en la obra de mujeres artistas migrantes.

Jose Manuel Broto 1974. Reina Sofía, sala grupo Trama.

En el año 2001 su vertiente docente la trajo desde Córdoba hasta el sureste peninsular para trabajar en la educación  secundaria. Unos pocos años después (2005) consiguió una plaza de profesora en la Universidad de Murcia. Su vocación, hasta ese momento, había sido la pintura abstracta pura, tema que trataría en su tesis doctoral, dedicada al estudio de la obra del pintor José Manuel Broto Gimeno (Zaragoza, 1949).

Ahora sus discursos han ampliado horizontes con las poéticas del desplazamiento, la antropización de la naturaleza así como las prácticas artistícas del establecimiento. Imparte clases en el Grado de Bellas Artes en las asignaturas de Proyectos Pictóricos y de Color. También es profesora en el Master en Producción y Gestión Artística donde da clases de la asignatura Estéticas Migratorias en el Arte Contemporáneo así como en el Máster Interuniversitario en Investigación en Filosofía con docencia en la asignatura Arte, Sociedad e Identidad en un Mundo Global.

Paca “Emilio” sentada delante del mostrador de su tienda. Foto: Patrimonio Oral de El Campello

Su último proyecto lo está llevando a cabo con el colectivo Salpassa, de El Campello (Alicante), en colaboración con el Ayuntamiento de este municipio y dentro del proyecto I+D+i, Espacio público y Tejido Social: Prácticas colaborativas y arte contemporáneo en tiempos de crisis económica.

Aunque, el objetivo principal de este grupo es la recuperación del folclore autóctono básicamente vinculado a la música y danza, en el proyecto Patrimonio Oral El Campello, rescatar el patrimonio oral vivido en situaciones de antaño mediante el testimonio de vecinos octogenarios -principalmente mujeres-, es una consecución de los objetivos que se proponen. Pues la finalidad es completar la información histórica de manera plural y participativa contada por sus protagonistas. Es un proyecto abierto a la colaboración y que puede seguirse a través instagram. Su formalización final será una página web concebida a modo de rizoma, en la que información proporcionada por las grabaciones de las entrevistas será completada con fotografías y otros documentos.

Otro proyecto en el cuál Aurora esta muy implicada es Horizon One to One, concebido para mejorar la integración de los refugiados en España. El programa se desarrolla tanto en Madrid como en el barrio de El Infante de Murcia en colaboración con la asociación Murcia Acoge y la Universidad de Murcia. Entre sus líneas de acción están la sensibilización en el barrio y el acompañamiento al refugiado en su vida cotidiana. En conjunto con el grupo de voluntariado se están elaborando una serie de mapas funcionales y emocionales que contribuyen en la integración de estas personas.

Aurora se involucra con el compromiso de conservar la naturaleza más cercana. Uno de estos proyectos donde colabora activamente es Reset: Mar Menor, un laboratorio de imaginarios para un paisaje en crisis. Esta idea acaba de comenzar a rodar y ha sido sido auspiciado por la Fundación Daniel & Nina Carasso y la Universidad de Murcia. Se trata de un proyecto muy vinculado a la antropización de la naturaleza, donde se trabaja a través de una serie de actividades de colaboración entre artistas y científicos durante un periodo de tres años. Se propone una revisión crítica de los distintos fenómenos que afectan al paisaje y la identidad territorial de la zona para activar la creación de nuevas narrativas para este entorno natural que respeten el medio ambiente e involucren a la ciudadanía.

Uno de sus principales referentes actuales es Francesco Careri, autor de los libros Walkscape. El andar como práctica estética  y Pasear, detenerse. Quien vino invitado a ofrecer una conferencia en la universidad, organizada por Aurora. El discurso de caminar también comprende la necesidad de detenerse y observar. Cuando se para de caminar y se reflexiona nace la práctica artística del establecimiento.

La casa constituye un hogar donde Aurora y su marido José Luis han intervenido los espacios a su gusto. El salón – cocina es un espacio diáfano donde entra mucha luz tanto por las puertas orientadas  como por los ventanales. Todos los cuadros y esculturas de esta habitación pertenecen a creaciones propias, excepto un pequeño bajorelieve en madera procedente de Ghana junto a otras piezas pequeñas procedentes de viajes o regalos. El pasillo de entrada a su habitación ha sido destinado a la colocación de obras de conocidos suyos. Una vez entramos en la estancia vemos que el papel pintado sigue ocupando parte de los rincones más íntimos. Mientras la habitación de la pequeña Manuela mantiene una decoración típicamente infantil con un toque de contemporaneidad y abstracción.

Habitación de Manuela con una pieza de la serie “Redes”

Los exteriores de la casa son amplios y todavía conservan parte del trazado original de huerto. Todavía podemos disfrutar de algunos naranjos que se pueden ver en el jardín. En los muros que delimitan la propiedad se encaraman algunas lianas como hiedras, buganvilleas o jazmines que dan una nota de color y aromas muy auténtico. En los pequeños parterres levantados y mantenidos por José Luis crecen plantas condimentarias como el perejíl, la menta o el romero. Las pérgolas de madera, un pequeño trozo de césped junto a una pequeña esquina con juegos infantiles, así como la piscina hacen que este lugar nos evoque tranquilidad vital, paz interior y libertad de creación.

▪ Web de Aurora Alcaide.
▪ E-mail de contacto: alcaide@um.es

Travesías y permanencias

Poéticas del desplazamiento3

 

Hilarión Pedauyé

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