Puede que los simples mortales no merezcamos protagonizar tragedias y que dicho privilegio tan sólo se les reserve a dioses, semidioses y héroes. Sin embargo —y arriesgándome a ser improcedente—, creo que sería injusto reducir La Perla a un drama social. Bien es cierto que sus personajes son presentados como hombres y mujeres, sin características…

John Falstaff, en Henry IV[1]SHAKESPEARE, William. 1980. Complete Works. London: Penguin (todas las traducciones son nuestras), es el símbolo de la gracia desorientada y las conductas goliardescas. Será el príncipe Henry quien haga su más acertada descripción de él: «Bien veo que te enmiendas, en vida: del rezo al robo» (I.ii.114-15). Y Falstaff, a su…