Era una delicia trabajar con Welles. Algunas veces la escena que se estaba rodando era tan hilarante que ni él mismo podía contenerse, y la estropeaba con sus carcajadas. Esto podía muy bien ser a propósito: sencillamente quería contarla(John Huston, Memorias) Hasta donde recordamos, el cine de Welles siempre estuvo incompleto. No son pocos, en…