El juego de escritura polisémica, poliédrica si se quiere, podría ser la base de la que es, sin duda, una de las piezas literarias más complejas jamás escritas, Finnegans Wake[1]Todas las citas están extraídas de: JOYCE, James. 1975. Finnegans Wake. London: Penguin, 628 pp. (las siempre aproximadas traducciones, dada la complejidad del original, son nuestras),…