La poesía es siempre una voz humana que busca aprisionar lo que se escapa. Las voces se quejan y lloran, temen por la distancia del mundo que hace poco creían para sí. Todo el suelo se tambalea y como diría Pascal, el poste al que pensábamos atarnos, «huye en eterna huida y nada se detiene…

Un descanso en el refugio de la palabra. Nada pasa y la estación se perpetúa. Ese es el inicio y el final de «Esferas del Cuerpo Ingrávido» (2017)[1]DeWITT, Irene. 2017. Esferas del Cuerpo Ingrávido. Valladolid: Páramo, pp. 74 , el último libro de la poeta y logopeda Irene Enríquez Pigazo, más conocida por todos como…