Es un hablar siempre inadecuado, vejado por metáforas inservibles, inferiores a su objeto. Es imposible, digo, pensar la música. Y estas líneas serían del todo innecesarias, al sernos devuelto el discurso a la fatalidad de lo inexpresable, de lo inefable, de eso que Fauré llamará el punto intraducible por encima de lo que es, mientras se preguntaba, como nosotros ahora, como nosotros quizás ya nunca, antes de estas palabras, ¿qué es la música?

Una alternativa sería pensar en el intelectual o el artista como una Moneda Viva. Esta noción, tomada de Pierre Klossowski, proviene de un intento de repensar los principios de intercambio social. Es una teoría del intercambio de pasiones y fantasías, fenómenos sin valor de mercado en la economía capitalista. En semejante marco, el intercambio se hace sobre la base de un valor estético, un valor sin utilidad ni propósito. Esto nos lleva a pensar que el reciclaje cultural, por tanto, la valorización y la devaluación de las figuras del pensamiento, opera según la ley del sentimiento.

A finales de los años ochenta, se desarrolló en Italia y en Francia un debate sobre la categoría de comunidad que cuestionaba un paradigma típico de la filosofía contemporánea, por el que el término comunidad se entendía como aquella sustancia que conectaba a ciertos sujetos entre sí, compartiendo una identidad común. De esta manera, la…