En menos de un mes dará comienzo la segunda edición de FeminaJazz Festival, una edición con otro corte, otro formato diferente al inicial, pero que prosigue con la misma línea, tanto la exponencial de la mujer dentro del mundo del jazz, como la informativa, formativa e impulsora de la mujer en la industria musical, ante…

Es un hablar siempre inadecuado, vejado por metáforas inservibles, inferiores a su objeto. Es imposible, digo, pensar la música. Y estas líneas serían del todo innecesarias, al sernos devuelto el discurso a la fatalidad de lo inexpresable, de lo inefable, de eso que Fauré llamará el punto intraducible por encima de lo que es, mientras se preguntaba, como nosotros ahora, como nosotros quizás ya nunca, antes de estas palabras, ¿qué es la música?

A menudo sospechoso de frío e intelectual, el cubismo posee sin embargo una dimensión poética innegable a la que no conviene dejar de lado, y es que al descomponer la realidad en pequeños fragmentos queda al descubierto lo que antes permanecía oculto: su esencia, aquello que persiste incluso tras la vaporización física del objeto. No…

El agotado agota todo lo posible. Por eso la fuerza, incluso cacofónica, de la segunda canción, no basta para hacernos olvidar que todo está ya escrito desde el principio. Creo que un valor añadido es el de que el profundo conocimiento musical de Bostridge, que es inseparable de una experiencia continuada como intérprete de Schubert, nos muestre con claridad la función proléptica del piano sobre la palabra.