Márgenes, cisuras, vestigios, signos… de este modo es como parece sucederse cierta escritura de la alteridad. Porque leer-pensar-escribir es también hacer memoria y esa memoria se distingue como uno de los gestos más consistentes y, tal vez, menos comprendidos de la filosofía contemporánea. Lévinas hace aquí gala de una lectura del Otro refiriéndose no sólo…