La poesía es siempre una voz humana que busca aprisionar lo que se escapa. Las voces se quejan y lloran, temen por la distancia del mundo que hace poco creían para sí. Todo el suelo se tambalea y como diría Pascal, el poste al que pensábamos atarnos, «huye en eterna huida y nada se detiene…

Márgenes, cisuras, vestigios, signos… de este modo es como parece sucederse cierta escritura de la alteridad. Porque leer-pensar-escribir es también hacer memoria y esa memoria se distingue como uno de los gestos más consistentes y, tal vez, menos comprendidos de la filosofía contemporánea. Lévinas hace aquí gala de una lectura del Otro refiriéndose no sólo…