El romanticismo, tantas veces reducido a sus aspectos más vulgares, es en realidad una concepción del mundo, una Weltanschauung, antes que una mera corriente estética. Y si estos términos todavía nos parecen demasiado alemanes, aunque es difícil saber en qué consistiría ser demasiado alemán cuando hablamos de romanticismo, o en cualquier caso, para elegir otro…

Al fondo, de espaldas al mundo, se encuentra una criatura maniática, sin referentes amorosos, masculina en su atuendo, limitando en extremo cada expresión o gesto. De moral rígida y sectaria, no se da tregua ni se permite desahogo; tampoco a los demás. Huye de las excentricidades, de la exhibición, transportando sobre su espalda un duro…