[Reciclaje urbano] Sesc Pompeia. Lina Bo Bardi

Las ciudades crecían y crecían cual globo alimentado por un señor cargado de energía pulmonar, ahora ya no tanto. Al menos esta es la sensación que me queda a mí con todo lo que estamos tratando de llevar cada uno de nosotros en nuestras vidas. La mayoría de los usuarios tratamos de convivir con esta etapa de «crisis» de la forma menos impactante para nuestro día a día. Las ciudades, por su parte, también lo han hecho. Hubo un momento en que, como todos conocemos, el ritmo del crecimiento y expansión de nuestras ciudades era desorbitado, ahora simplemente se aprecian destellos de estos crecimientos como resultado de que el globo explotó inocentemente. Dicen que en los momentos difíciles surgen las mejores ideas, que los genios salen a la luz. No hay que ser muy genio para extraer que ahora las ciudades se deben reinventar, que la arquitectura en estos días debe pasar por trabajar y pensar en lo que ya tenemos y reconsiderar su funcionalidad para así seguir avanzando sin necesidad de grandes inversiones ni nuevos consumos del suelo.

¿Cómo son estas líneas de trabajo? Esto no es nada nuevo, durante la etapa de éxtasis inmobiliario que ya dejamos atrás, mucho se trabajó con esta mentalidad como forma experimental y con la mirada en el futuro que se iba haciendo presente. Ahora, por lo tanto, ya nos encontramos en una situación avanzada. Se ha explorado este campo lo suficiente como para que, con la valentía de los que pueden, se comprometan con estas premisas. Ciudad Gratis. Me gusta pensar que es gratis trabajar sobre lo existente aunque nada en esta vida tenga precio cero.

Me he paseado hace un ratito por esta web-blog en que una de sus redactoras dedica unas escenas a estos procesos de reciclaje urbano, y allí me he animado a reflexionar vagamente sobre esto. Un proyecto del que se habla en este rincón es el que llevó a cabo una de las arquitectas más importantes que nos dio el siglo pasado, Lina Bo Bardi. Un ejemplo de la reinvención y el compromiso social del arquitecto. En Sesc Pompeia [1977] se cultiva sobre un campo de minas desinfectado de aquello que estaba matando aquel espacio urbano. El resultado fue un polo de atracción con el que no se contaba en la ciudad, dejando atrás un polo marginal y residual. Os dejo a continuación este enlace en que podréis profundizar en el uso y el cambio que supuso este trabajo dentro de la trama urbana de Sao Paulo.

«Quizás sea la precariedad de los medios y el predominio de las técnicas artesanales lo que hace que por lo general, la arquitectura sudamericana tenga como característica común la sinceridad constructiva.

Sorprenden la brevedad en cuanto a los medios de construcción, la austeridad material y formal y sin embargo la fuerte expresión plástica resultante en el proyecto.»


Fran Blanco

2 comentarios

  1. En este caso, nos parece que el proceso del reciclaje urbano en lugar de tanta demolición y nueva construcción es algo ventajoso para la imagen de nuestras grandes urbes. Hay edificios dignos de reciclaje y es probable que tengamos que poner el esfuerzo en conservar y reciclar en lugar de tanto erigir nuevos edificios.

    Un abrazo

  2. Eso es Logan y Lory 🙂 Estoy totalmetne de acuerdo como ya has leído. La ciudad es un legado en el que siempre podemos encontrar grandes rincones que rescatar, sólo hay que saber mirar. Dos pájaros de un tiro. Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *