Quédate a mi lado

dfds

Hoy, vuelvo a aparecer de nuevo por aqui, para traeros algo menos científico pero más humano. La medicina familiar y comunitaria la mayoría de las veces trata sobre hacer un poquito de médico y mucho de psicólogo y a veces inclus “traspasar los límites” y ser amigo. Otro de los gremios que más trata con los pacientes es el personal de enfermería, porque como he oído literalmente esta mañana en el hospital en la conversación de un par de doctoras:

nosotras pasamos 5 minutos con el paciente pero ellos están todo el día

Lo cierto es que la enfermedad es uno de los momentos más vulnerables a los que nos enfrentamos emocionalmente y sobre todo en las situaciones más agudas o complejas es cuando más dados estamos a reflexionar sobre los porqués y los cómos ¿por qué me ha pasado a mí? ¿cómo he llegado a esto? ¿por qué no me cuide más? ¿cómo están o van a quedar los que me rodean?…. en fin, preguntas que de verdad importan, sobre nosotros mismos y los que nos rodean, dejando de un lado las cosas materiales o superficiales de las que en nuestro día a día estamos tan atentos.

Por eso cuando he llegado a través del face de una amiga del trabajo a un artículo que trataba sobre este lado más humano, he decidido cambiar el post y darle prioridad.

El artículo está escrito por una enfermera que ha trabajado durante años en el cuidado de paliativos, es decir cuidando enfermos terminales que pasan sus últimas semanas de vida ingresados en estas unidades especiales.

Foto - cuidados paliativos
Foto – cuidados paliativos | Vía – Fundación para la Formación de la OMC (link)

A lo largo de todos estos años de cuidados y escucha, ha descubierto dos cosas; la primera de ellas es que la gente madura y crece ante la adversidad de manera que encuentran la calma antes de abandonar el mundo físico, la segunda se podría resumir en “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” o por decirlo sin refranes, que todos los enfermos sufren de manera parecida y llegan a las mismas reflexiones-conclusiones. Y éstas son las cinco más comunes que ha encontrado a lo largo de su carrera, os las cito, en su artículo las explica, lo podéis encontrar aquí :): «Enfermera revela las cinco cosas que la gente más lamenta en su lecho de muerte».

  1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.
  2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.
  3. Ojalá hubiera tenido el coraje para expresar mis sentimientos.
  4. Me hubiera gustado estar en contacto con mis amigos.
  5. Me hubiera gustado permitirme a mí mismo ser más feliz.

Me reconforta que los últimos pensamientos sean sobre emociones humanas no materialistas, y me apena a la vez que la mayoría sean arrepentimientos. Ojalá no fuesemos tan torpres y nos facilitásemos las cosas a nosotros mismos y a los demás. Así que como no está de más recordarlo siempre aquí van un par de tópicos a los que ignoramos constantemente…
“CARPE DIEM” “VIVE Y DEJA VIVIR”

Y para despedirme con esta filosofía un poco de música con un videoclip que no tiene desperdicio =)

¡¡Salud!!

Raquel

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