El nuevo trogloditismo en el sureste ibérico

Otto Wunderlich
Familia de gitanos junto al sacromonte, Granada. Foto: Otto Wunderlich.

«La cueva fue seguramente una de las primeras moradas de la humanidad; en ella se encontró el ser humano resguardado contra la intemperie y las fieras. Desde aquel remoto momento,  la cueva ha sido utilizada como refugio, lugar sagrado, de culto, escenario ritual, metáfora, hábitat…» [1]Carmona, Daniel. (2006). La conformación del patrimonio etnológico. Tradición cultural y etnocentrismo en el caso de las casas-cueva. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Elche. En la actualidad se ha reforzado una puesta en valor patrimonial que ha supuesto para los nuevos trogloditas una conversión del lugar como espacio turístico, de forma y modo que se ha reactivado el sentimiento identitario en torno a él.

El objeto del presente artículo es indagar en qué medida y en qué condiciones la experiencia de recuperación se ha desarrollado en el margen de la metrópolis, en el hábitat troglodita. La experiencia de vivir en un mundo subterráneo recobra por tanto el arte de lo esencial, adentrarse en la madre Tierra y desentrañar sus secretos.

Tal indagación partirá del origen histórico y la descripción de algunos hábitats arquitectónicos y etnológicamente peculiares, de sus usos actuales por distintos colectivos humanos para acabar delimitando el entramado de relaciones surgido en estos entornos.

«La arquitectura tradicional excavada no goza del beneplácito de la consideración como solución constructiva, si bien, estas arquitecturas se convierten en grandes soluciones a problemas concretos»[2]Piedecausa, Beatriz (2011). La vivienda tradicional excavada: las casas de crevillente. Análisis tipológico y medidas de la calidad del aire. Universidad de Alicante, Departamento de construcciones arquitectónicas.. Además de satisfacer funciones de extracción de recursos, transporte de agua, almacenaje, oración y culto, cementerio y, también, por supuesto la de vivienda. En este último caso, las estructuras excavadas, las cavidades subterráneas lo han sido mediante construcciones de carácter popular y allegadas a ambientes rurales, adaptándose al medio geográfico y geomorfológico de determinados márgenes de las ciudades con construcciones de viviendas homogéneas convencionales. Así, «la arquitectura popular sería el arte y técnica de proyectar, construir y transformar, de acuerdo a criterios funcionales, el entorno vital de ese grupo social con fuertes raíces en la tierra, realizándose todo ello por individuos salidos del propio grupo y a la vez considerando que el concepto arte habrá que tomarlo como habilidad o acierto»[3]Flores, Carlos (1979). La España popular. Raíces de una arquitectura vernácula.. La arquitectura troglodítica representa uno de los mayores exponentes de la arquitectura popular, hoy en peligro de desaparición en toda la geografía de nuestro país.

Casas cueva de los gitanos, barrio del Sacromonte, Granada. Foto: Otto Wunderlich.

En cuanto a la adaptación al medio  geográfico y geomorfológico, las viviendas-cueva aprovechan el medio natural. «En la geografía nacional, encontramos estas construcciones excavadas en terrenos preferentemente formados por materiales volcánicos o sedimentarios: areniscas, arcillas, margas o conglomerados proponen una buena cimentación fácil de trabajar, blandas al pico y la pala, y con capacidad de endurecimiento con el paso del tiempo, proporcionando seguridad a la vivienda».[4]García Mercadal, Fernando (1981). La casa popular en España. De igual forma, este tipo de arquitectura es una respuesta bioclimática de abrigo e isotermia, pues la relación espacial interior-exterior es utilizada para la regulación térmica así como la orientación de las piezas. Aparecen, así, los complejos troglodíticos en zonas de  temperaturas extremas y con bajas precipitaciones, suponiendo una respuesta arquitectónica creadora de microclimas que acomodan la vida de los humildes moradores, si bien estas mismas zonas sufren el carácter singularmente torrencial de las lluvias, escasas, pero dañinas desde el punto de vista de la erosión de los materiales, blandos y desprotegidos, que exigirán la vegetación como escudo.

Casas cueva en Guadix. Foto: Otto Wunderlich

El laberinto subterráneo es emulado por los senderos, calles y escaleras que unen el entramado de viviendas-cueva, paseando entre las chimeneas y accediendo a los distintos niveles de construcción. El paisaje se configura, así, como una escultura en el subsuelo, en tanto que es una arquitectura de extracción de materiales, vivificada por la pintura de cal blanca y los azules índigos mezclada con el color de la tierra circundante al lugar donde se excava.

El abandono

Tras su utilización por varias generaciones, las excavaciones trogloditas del sureste peninsular ibérico tuvieron distintos destinos. A algunas de ellas le fueron añadidas construcciones exteriores que las hacían más habitables y las conectaban a la ciudad —aceras, alcantarillado, suministros…—, lo que de alguna manera facilitó su supervivencia aunque las vistiera con un traje acorde a las nuevas tendencias urbanísticas. Otras, la mayoría, fueron progresivamente descuidadas durante el último tercio del siglo XX, ya que muchos de sus moradores abandonaron el lugar en busca de mejor suerte laboral con la emigración. Estas cuevas desatendidas acabaron por convertirse en basureros y receptáculos de escombros y materiales de deshecho, dejando el lugar en un estado lamentable.

Sala de exposiciones “Mengolero” antes de su rehabilitación, Rojales. Foto: Eduardo De Gea

La recuperación 

Fue en la década de los noventa del siglo pasado, cuando se produce la recuperación de muchos entornos trogloditas que hasta el momento habían sido objeto de degradación. Se llevaron a cabo tareas de estudio del estado de conservación de cada una de las excavaciones trogloditas para adecuarlas a un uso público cada vez más demandado. Muchas tareas  de limpieza de explanadas y patios, desinsectación, vaciado y limpieza de escombros, así como de restos en el interior y aledaños de cada cueva se pusieron en marcha. Se construyeron muros de contención, picado y cepillado de parámetros horizontales, formación de jambas y dinteles en los huecos y colocación  de puertas y ventanas, acondicionamiento de canales de agua hacia aljibes, encalado de interiores y exteriores, reconstrucción de chimeneas y regeneración de la vegetación… en una intervención integral de recuperación pública y  privada del espacio troglodítico.

Inauguración del conjunto artístico artesanal de las cuevas del Rodeo, Rojales. Foto: Eduardo De Gea

Junto al uso residencial tradicional se está impulsando en los últimos años el aprovechamiento turístico de las cuevas, dentro de los programas de desarrollo rural, de diversificación económica y promoción turística. Esta nueva funcionalidad de la cueva que se ha empezó a desarrollar en los 90, si bien el crecimiento está siendo espectacular en los últimos años, de modo que, en la actualidad existen multitud de centros hoteleros. La recuperación de las ventajas de la cueva como uso residencial, y la ampliación de los mismos, conduce a una revalorización patrimonial urbana y cultural.  Además colabora a fijar población, a dinamizar la actividad y a diversificar las escasas posibilidades que el mundo rural y marginado ha venido ofreciendo. [5]Urdiales, María Eugenia (2003). Las cuevas-vivienda en Andalucía: de infravivienda a vivienda de futuro. Scripta Nova. Revista de geografía y ciencias sociales.

A continuación, se exponen algunos ejemplos y modelos de recuperación del espacio privado y público en los márgenes de las ciudades trogloditas. Se trata de rehabilitaciones modernas que han comportado una especie de movimiento que cabría identificarse como de barrio. Por un lado en la provincia de Alicante (Rojales), Almería (Tuerque) y Murcia (Puerto Lumbreras), por otro la provincia de Granada. Ésta ha sido dividida en varias zonas: Depresión de Guadix (Guadix, Valle del Zalabí, Gorafe, Purullena y Piñar), Altiplano (Huéscar, Benamaurel, Orce y Galera) y Granada capital (Sacromonte).

Rojales

Las Cuevas del Rodeo, constituyen un conjunto que se asienta en torno a la actividad artística y artesanal. Este conjunto declarado Bien de Interés Local fue rehabilitado por parte del Ayuntamiento de Rojales, mediante el Plan Integral de Rehabilitación de los Barrios de Cuevas que acabó configurando un Ecomuseo del Hábitat Subterráneo [6]De Gea, Manuel (2013). Rojales. Historia, Sociedad Rural y Memoria Gráfica de un Pueblo del Bajo Segura (1770-1970) en el conjunto troglodita del Rodeo.

Este hecho marcaría la historia de este complejo arquitectónico. «La decisión municipal de apropiarse de las excavaciones tras su recuperación facilitó la utilización pública de las mismas orientando su uso a nuevas formas de desarrollo humano-artístico». [7]Espí, Joaquín (1996). Rojales, un ejemplo de recuperación de cavidades artificiales. Actas del Primer Encuentro Nacional de Estudio de Cavidades Artificiales. Sociedad Espeleológica “La Senyera” y Sociedad Española de investigaciones Subterráneas. El modelo de gestión elegido fue la cesión, mediante contratos temporales, a artistas y artesanos de las denominadas, a partir de este momento, cuevas-taller, a cambio de que éstos ofertaran al municipio actividades relacionadas con las tareas artístico-artesanales desarrolladas en estos espacios recuperados, al tiempo que se mantenía el compromiso de su cuidado y mantenimiento, así como el acceso público a las mismas [8]De Gea, Manuel (2013). Rojales. Historia, Sociedad Rural y Memoria Gráfica de un Pueblo del Bajo Segura (1770-1970) . Se generó, de esta forma, la figura del artista-artesano habitante de las cuevas-taller, de las que disponía para producir su arte.

Detalle del conjunto artístico-artesanal de las cuevas del Rodeo. Foto: Antonio Sáez

Todavía, hoy en día, sigue funcionando ese modelo de autogestión privada de lo público por el cuál un total de doce cuevas taller son utilizadas por diferentes autores para un fin artístico-artesanal. Mientras que una es usada como cueva de información por el propio ayuntamiento, otra cumple una función expositiva como sala de exposiciones artísticas (Mengolero) y otra, particular, que es utilizada como residencia de artistas. Ésta forma parte de Red Artis, una asociación de más de 600 centros situados en más de 70 países, dedicadas a los artistas. Los miembros de la organización ofrecen sus espacios a toda clase de gente creativa en un tiempo y lugar lejos de su vida cotidiana, una experiencia enmarcada en un contexto geográfico y cultural único.

La residencia esta concebida como un alojamiento donde se vive la experiencia del mundo troglodita que pueden disfrutar tanto turistas como artistas de todas partes del globo. La casa cueva se encuentra equipada con las comodidades de la vida moderna (ducha, agua caliente, lavadora, lavavajillas etc.). Las luces se han dispuesto tanto en el suelo (cálidas) como en el techo (frías) y pudiendo crear diferentes ambientes.  Los húespedes tienen acceso a un patio privado con un pequeño huerto-jardín, donde poder disfrutar al aire libre del sol, en este espacio abierto. También dispone de un lugar de trabajo como la cueva taller donde se ha establecido una academia de escultura.

Salón cocina de la residencia de artistas (artnground). Foto: Antonio Sáez

El zoco troglodita conforma un núcleo atractivo de actividades formativas y participativas donde se organizan entre otras cosas: cursos, conciertos, actividades extraescolares, ferias y exposiciones del mundo de las artes. También se pueden adquirir obras artísticas originales y piezas artesanales. Puedes hacer una visita virtual a una de las cuevas taller desde aquí.

El primer Domingo de cada mes se celebran los «Encuentros de Arte y Artesanía». En ellos se muestran los productos y trabajos de aquellos artistas y artesanos que lo desean. Además se pueden visitar todas las cuevas, ya que permanecen abiertas desde las 11:00h. Este día se puede asistir a clases particulares de esculturapinturareciclado. Durante el «Rodearte» se realizan talleres gratuitos, conciertos y otros eventos. También se organizan otras actividades culturales abiertas al público como festivales de cine o poesía, proyección de películas, incluso a principios de Mayo se organizan unas jornadas donde tienen lugar espectáculos de danza, circo, malabares y música en vivo por las calles del barrio.

Puerto Lumbreras

En el cerro del Castellar se localiza uno de los conjuntos trogloditas más importantes del sudeste peninsular. Actualmente varias de estas cuevas han sido rehabilitadas y acondicionadas para mostrar cómo era la vida en estas peculiares construcciones además de explicar diferentes aspectos de la historia y del patrimonio cultural y etnográfico del municipio de Puerto Lumbreras.

A finales del siglo XII o principios del XIII, en el cerro se levantó un recinto fortificado, el Castillo de Nogalte. Tras la conquista cristiana, ésta construcción fue transformada, reforzándose sus defensas con el fin de proteger la frontera castellana de cara a posibles ataques procedentes del reino nazarí.

Cuevas en Puerto Lumbreras. Foto: Tropiao

Las cuevas fueron excavadas en el cerro y su entorno inmediato, aprovechando la facilidad de su construcción favorecida por el tipo de terrenos donde está el enclave. Bajo la denominación Mirador de la Historia, las cuevas permiten conocer al visitante actual la riqueza cultural del municipio. Parte de las casas-cuevas han sido objeto de un proyecto de recuperación integral dentro del Plan de Dinamización de Medina Nogalte, junto con el Castillo de Nogalte y la urbanización del cerro del Castellar, que ha permitido su puesta en valor mediante su musealización.

Terque

En la Alpujarra Almeriense existe una población conocida por ser “el pueblo de los museos”. Tuerque tiene una población que apenas alcanza los 500 habitantes pero cuenta con 5 Museos: el Etnográfico, el de la Uva del Barco, de la Modernista, del Museo de la Escritura Popular y de la Cueva de San José.

Cueva de Anica Dolores. Foto: Museos del Terque

El pueblo ha conseguido convertirse en un lugar de gran interés turístico, lo que repercute en dinamizar: el pueblo, su turismo y su hostelería; se ha creado una pequeña empresa dedicada al servicio de los Museos y a lugares de interés turístico al servicio de nuestros visitantes. Uno de estos lugares es el barrio troglodita y sus dos cuevas museo: la de Anica Doloresla cueva de San José, habilitada como sala de exposiciones, conciertos y conferencias. Desde su inauguración, cada año los Museos de Terque presentan allí una nueva exposición monográfica temporal con sus fondos propios.

Depresión de Guadix

Guadix

Es la capital del trogloditismo en España. con más de 5000 cuevas censadas constituye una verdadera capadoccia granadina. Pasear por el barrio cuevero con sus características calles estrechas y sinuosas es todo un placer para los sentidos.

Guadix, vida en las casas cueva. Foto: Otto Wunderlich

La ciudad ofrece una amplia oferta de alojamientos trogloditas,  pero además de poder dormir en una cueva, podrás visitar su centro Centro de Interpretación, donde conocer más de cerca del hábitat subterráneo. Incluso, en el barrio de las cuevas, algunas de ellas han estado históricamente muy ligadas a la religión como la cueva del padre Poveda o la ermita cueva de la virgen de Santa María. Algunas de las cuevas de Guadix han sido aprovechadas para poder disfrutar de la gastronomía tradicional accitana siendo transformadas en restaurantes-cueva, alguno incluso tiene una cueva lagar donde se elaboraba vino. Se puede continuar el paseo por el barrio hasta llegar al mirador del Padre Poveda o realizar una visita virtual desde aquí.

Valle del Zalabí

Una buena parte de las viviendas de la población son cuevas excavadas en el suelo arcilloso de la zona. La mayoría siguen habitadas hoy día. En la población existen varios alojamientos turísticos en cuevas que unen, a su tipismo y originalidad, todas las comodidades de un emplazamiento moderno.

Mapa de las cuevas que constituyen Trópolis.

Trópolis es una apuesta por la valorización del trogloditismo. El conjunto cuevero se distribuye entre varios espacios que son ocupados como museo así como diferentes talleres como el de pan, queso, vino o artesanía que se pueden desarrollar en este singular espacio. Hasta principios de 2019 alberga una de las mejores exposiciones sobre el patrimonio troglodita en el mundo  por lo que su visita se convierte en obligada para los amantes de las cuevas.

Gorafe

Este pueblo tiene su origen en el vocablo árabe Gaurab que significa «cámaras altas» haciendo referencia a su histórico hábitat en casas-cueva, cuyo máximo exponente es un conjunto de cuevas de origen almohade (siglo XII) excavadas a unos 150 metros del suelo.

Este pequeño pueblo alberga uno de los pocos Centros de Interpretación dedicados al megalitísmo. El diseño imita la forma de un sepulcro megalítico con su cámara y corredor de acceso. Rodeados de un paisaje dispar donde se encuentran aproximadamente unos 200 dólmenes. Se hallan distribuidos entre las diez necrópolis que rodean la localidad y que conforman en su conjunto un paisaje único.

Parque Megalítico de Gorafe. Foto: Junta de Andalucía

El conjunto megalítico se asienta en el Neolítico medio, siendo uno de los que mejor se conservan en el territorio nacional. Hoy día, las casas-cueva excavadas en el entorno del valle sirven de vivienda tanto para lugareños como para los visitantes con sensibilidad con el patrimonio troglodita que se alojan en albergues o emplazamientos turísticos rupestres.

Purullena

Este municipio conocido popularmente como la ciudad troglodita es uno de los principales emplazamientos de casas cueva de la depresión de Guadix. Este sobre nombre, le fue otorgado en los años 60, ya que era un lugar, en la que el único elemento arquitectónico conocido era la Iglesia, y toda la población vivía en cuevas. Hoy día, más de 400 familias siguen disfrutando de esta forma de vivir.[9]Requena, Francisco (2014). Purullena “El mejor lugar para conocer las casas-cueva.

Casas cueva en Purullena. Foto: Gabyrulo

Purullena es un municipio lleno de contrastes. Aquí, se puede contemplar la arquitectura troglodita desde varios miradores situados sobre los cerros arcillosos, sobre los que se asientan sus cuevas donde destaca la cueva-museo  «La Inmaculada», en la que se puede disfrutar de las peculiaridades etnográficas de estos hábitats trogloditas. En la visita se integra una cueva habitada actualmente, otra en proceso de picado, una cueva-museo de artesanía y costumbres, así como otros espacios cueveros utilizados como tienda o información turística. Puedes hacer una visita virtual aquí o también ver el vídeo explicativo elaborado por Francisco Carmelo Requena Martínez propietario del complejo.

Las cuevas de Almagruz conforman un complejo turístico innovador, es un conjunto de hábitats humanos que van desde asentamientos prehistóricos hasta alojamientos rurales en casa-cueva contemporáneos. El lugar posee varias cuevas en acantilado, la casa de labranza (habilitada como Centro de Interpretación. Donde destacan el autoabastecimiento de la vida en el cortijo a lo largo de la historia. Asimismo dispone de varias casas-cueva donde poder alojarse de forma troglodita.

El Badland de Purullena, declarado Paisaje Pintoresco. Foto: Emilio

Piñar

Aquí se celebra el «Día de la Prehistoria» a lo grande, con una fiesta troglodita al más puro estilo Cromagnon. Durante todo el día, se puede disfrutar de diversas actividades enfocadas en la prehistoria y en la población troglodita, devolviendo así al pueblo sus raíces ancestrales. A lo largo de la mañana se celebran diferentes talleres prehistóricos, con un tentempié troglodítico a mediodía.

Fiesta troglodita en Piñar, Granada. Foto: Ayuntamiento de Piñar

La guerra de clanes prehistóricos se celebra a lo largo de la tarde. La percusión, el ambiente Picapiedra y la diversión se hacen visibles durante el pasacalles, que culmina en una barbacoa y los participantes pueden disfrutar de comidas y bebidas prehistóricas de carácter gratuito, pero con la única condición de asistir con una indumentaria primitiva, es decir, ir ataviado con trajes de la época de las cavernas.

El festejo debe su existencia, fundamentalmente, a que en el pueblo se encuentra la Cueva de las Ventanas, abierta al público desde hace años. El enclave, al que se accede en un mini-tren desde la plaza del pueblo que ofrece un recorrido asistido por guías turísticos.

El altiplano granadino

Huescar

El proyecto «La Herradura» se inició en el año dos mil catorce gracias a la colaboración del grupo internacional de investigación Aedificatio de la Universidad de Alicante, el Ayuntamiento de Huéscar y el Grupo de Desarrollo Rural del Altiplano de Granada, encontrando posteriormente el respaldo de Forum UNESCO, Universidad y Patrimonio.

Basado en la interdisciplina, el proyecto se concreta en el barrio San Isidro, caracterizado por la presencia de un conjunto de setenta y dos viviendas-cueva denominado La Herradura por su peculiar disposición. Los estudios de investigadores de las universidades de Málaga, Granada, Barcelona, Valencia, Madrid, Alicante, Sevilla, Murcia, Huéscar, Cartagena, Ginebra, Milán, Berlín, Bogotá, Lima, Casablanca, Rabat, Marrakech, La Habana y Nueva York. Todas las propuestas tienen el objetivo de conservar y poner en valor este patrimonio histórico, dando también respuesta a las necesidades detectadas en la forma de habitar en vivienda-cueva en relación a la normativa en edificación. [10]Jiménez, Antonio (2017). “La Herradura” de Huéscar, un proyecto de setenta y dos viviendas cueva para uso turístico. Universidad y Patrimonio. Granada: Alarifes Asociación Cultural.

Cuevas de Huéscar en su época dorada, años 40.

Repensar la arquitectura excavada como una forma de expresión que modela la tierra y propicia espacios evocadores para una manera distinta de habitar en diálogo permanente entre el relato ancestral y la complejidad de la alta tecnología en la vida cotidiana. Introducirse en el regazo de la madre tierra, volver al origen donde todo nace y todo muere es el ejercicio de aprendizaje que se propone en este proyecto abierto y siempre inconcluso. Al asomarse por unas de las ventanas el visitante observa el mundo rebosante de curiosidad.

Mumelí fue finalmente el proyecto ganador elaborado por el estudio de arquitectura Ecoproyecta y la Universidad Politécnica de Cartagena. Su objetivo a comprendido dignificar esta forma de hábitat introduciendo elementos arquitectónicos e instalaciones que aportaran mejoras necesarias de calidad de vida así como un diseño renovado que las ubicara en el S. XXI.

Benamaurel

Este municipio tiene casi tantas cuevas como habitantes, rondando aproximadamente los dos mil en ambos casos, además el número de casas-cueva es superior al de casas en superficie. La singularidad de este tipo de vivienda ha hecho que se despierte un gran interés turístico en los últimos años.

Hafas de la Moralea, Benamaurel, Granada. Foto: GDR Altiplano

Las primeras casas-cueva se remontan al Medievo conservándose las más antiguas en las Hafas«viviendas almohades» que datan del S. XVII. Se encuentran habitadas desde época andalusí, estas construcciones trogloditas conforman uno de los barrios más característicos y originales de la geografía del Altiplano como se puede ver paseando por la zona conocida como la Alhanda.

Vivir la experiencia de estar alojado en una vivienda-cueva está ganando adeptos día a día, hasta tal punto que en el pueblo existe una inmobiliaria troglodita.  Que ha despertado también el interés en la comunidad internacional, habiendo ya varias decenas de residentes de otros países que se han enamorado de este hábitat.

Orce y Galera

Son dos pueblos troglodíticos por excelencia. Considerados los primeros pobladores de Europa o al menos eso reza en el título de un itinerario circular de 152 kilómetros que recorre los principales lugares de interés turístico de los pueblos que la conforman.

Galera tiene un museo Arqueológico mientras que Orce posee uno de Prehistoria y Paleontología. Pero sin duda uno de sus mayores atractivos del altiplano granadino y la depresión de Guadix-Baza, lo constituyen sus baños termales. Por un lado, las piscinas de Fuencaliente de Huéscar y Orce, los Baños de Zújar, y por el otro, el Balneario Alicún  o el de Graena. Donde los nuevos trogloditas podremos disfrutar de un baño en sus aguas minero-medicinales. Estas fuentes termales que pudieron ser utilizadas desde tiempos neolíticos aunque su datación concreta, como la del Balnerio de Villanueva, pertenece al periodo romano donde sus aguas ya fueron conocidas y usadas como bebida y con fines terapéuticos en el S. III.

Entre Orce y Galera se encuentra una auténtica piscina ecológica que mantiene durante todo el año la temperatura del agua en torno a los 23 grados centígrados, de ahí su nombre de Fuencaliente. Esta particularidad provoca una sensación térmica contradictoria: Durante el verano, las aguas de Fuencaliente parecen estar frías; por el contrario, en los meses fríos de invierno, las aguas nos transmitirán calidez.

Manantial de Fuencaliente entre Orce y Galera. Foto: Casa cueva rural Orce

En todo es singular y único: La claridad de sus aguas, los peces (barbos) que comparten hábitat con los bañistas, el agua que se renueva constantemente y no necesita tratamientos químicos ni complejos sistema para su depuración. Existe alrededor del manantial, bordeado por sauces llorones y olmos, una zona recreativa que consta de aparcamientos, merendero, barbacoas, chiringuito… que hace que sea muy visitado en los meses de verano.

Granada y el Sacromonte

Según la tradición, las cuevas del Sacromonte fueron construidas y habitadas por los musulmanes hace más de quinientos años. Más tarde, tras la conquista de Granada, algunos moriscos aislados pero sobre todo, unos recién llegados —los gitanos—, las utilizaron como vivienda o refugio temporal. También muchos peregrinos de la Abadía se cobijaron en estos nichos, ocasionalmente. Sin embargo, desde el S. XVIII sus moradores habituales, y los que mayormente han contribuido a dar fama internacional a las cuevas, han sido los gitanos.

Granada, Sacromonte, casa cueva con gitanilla y animales. Foto: Otto Wunderlich

En las últimas décadas, el reconocimiento mundial que ha adquirido el Sacromonte ha ejercido su atracción, asimismo, sobre numerosos foráneos —nacionales e internacionales—, que han acabado instalándose aquí de manera más o menos estable, estableciendo su hogar definitivo o bien eligiendo alguna casa-cueva del Sacromonte como segunda residencia.

«Una notable falta de interés por la rehabilitación de las cuevas del Sacromonte, posibilitó, sin embargo, que muchos foráneos, principalmente hippies o gentes sin recursos, acudieran a la colina, y arreglaran de manera independiente las cuevas abandonadas y, tras las debidas reformas, las volvieran a habitar, normalmente como okupas (sobre todo en la parte más alta y silvestre del cerro, al otro lado de la muralla, en una especie de tierra de nadie). Por otro lado, muchos gitanos, sobre todo aquéllos con raíces más profundas y lazos familiares bien anclados en el barrio, también regresaron poco a poco a recuperar sus hogares ancestrales. Hoy estas familias gitanas se aferran a sus raíces y sus tradicionales cuevas con más fuerza que nunca, imprimiendo el sello de su cultura inconfundible a uno de los barrios con más solera de Granada. Más aún desde que muchas de esas cuevas, antiguos hogares familiares, fueron reconvertidas en pintorescas salas de espectáculos, esto es, cuevas de zambras flamencas, y, así, se convierte en la forma principal de ganarse la vida para sus propietarios ». [11]Museo Cuevas del Sacromonte (2018). Breve historia del pueblo gitano y el barrio del Sacromonte

Enrique Morente en un mural del Sacromonte efectuado por el Niño de las Pinturas.

Son cuevas como las de La Bulería (propiedad de uno de los hermanos Habichuela), Los Tarantos (por donde han pasado artistas de la talla de La Paquera de Jerez, los Amaya o Luis de Luis, entre otros grandes del flamenco), La Rocío, la Venta el Gallo o la célebre Zambra de María La Canastera, de visita obligada para curiosos trogloditas.

Hoy en día, los barrios del Sacromonte y del barranco del Abogado constituyen un ejemplo claro de rehabilitación urbana entorno a un nuevo hábitat troglodita. El Museo de las cuevas del Sacromonte se ha convertido en todo un referente para la interpretación de los usos y costumbres de antaño así como para la organización de eventos culturales para toda la familia como sus visitas guiadas o la gymkana.

El patrimonio troglodítico 

Es basto el saber que se atesora sobre el conocimiento de las cuevas. Sobre todo en lo que concierne a los aspectos técnicos, urbanísticos, legales y patrimoniales. Puedes consultar el libro, editado por la Diputación de Granada, a cerca de estas cuestiones sobre las cuevas en el proyecto Eurocuevas.

Además existen nuevas propuestas que satisfacen al troglodita más ambicioso: museos, artesanía, gastronomía, termalismo, turismo activo etc. Para adentrarte en el universo subterráneo puedes consultar la plataforma Casa Cueva Rural, y conocer a Chico Cueva. Un espacio donde este personaje descubre el mundo de las cuevas, invitándonos a vivir sus experiencias y disfrutar de un ambiente troglodítico que nos arrastra a tiempos pasados sin desechar las comodidades de los tiempos actuales.

Chico cueva contemplando el atardecer

Os dejamos disfrutar con el documental sobre el Patrimonio Troglodita realizado por Grupos de Desarrollo de toda Europa y encabezado por el Grupo de Desarrollo Rural de la Comarca de Guadix. El vídeo explica la historia Trogloditismo y cómo está representado en prácticamente todo el mundo, allí donde el clima, las condiciones geológicas y una conjugación de factores históricos, económicos y socioculturales lo han hecho posible.

En la comprensión del fenómeno de recuperación profana del espacio y por ende de la ciudad como marco de la acción libre humana adquiere un especial protagonismo la ciudadanía, la responsable última de su puesta en valor, y de su afectividad con la arquitectura de sus ancestros, quizás teniendo en cuenta también a aquellos más lejanos. El trogloditismo contemporáneo no es por tanto una moda sino que se convierte una apropiación del espacio público que implica una concepción de la recuperación de un modo de vida sostenible y compatible con la naturaleza.

Quiero dedicar expresamente la redacción de este artículo a todos aquellos que viven el mundo troglodita con pasión, y en especial a los profesores Antonio Jimenez Delgado y Amable López Soriano, todos ellos han inspirado el mismo desde sus más profundos conocimientos.

Referencias   [ + ]

1. Carmona, Daniel. (2006). La conformación del patrimonio etnológico. Tradición cultural y etnocentrismo en el caso de las casas-cueva. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Elche.
2. Piedecausa, Beatriz (2011). La vivienda tradicional excavada: las casas de crevillente. Análisis tipológico y medidas de la calidad del aire. Universidad de Alicante, Departamento de construcciones arquitectónicas.
3. Flores, Carlos (1979). La España popular. Raíces de una arquitectura vernácula.
4. García Mercadal, Fernando (1981). La casa popular en España
5. Urdiales, María Eugenia (2003). Las cuevas-vivienda en Andalucía: de infravivienda a vivienda de futuro. Scripta Nova. Revista de geografía y ciencias sociales.
6, 8. De Gea, Manuel (2013). Rojales. Historia, Sociedad Rural y Memoria Gráfica de un Pueblo del Bajo Segura (1770-1970)
7. Espí, Joaquín (1996). Rojales, un ejemplo de recuperación de cavidades artificiales. Actas del Primer Encuentro Nacional de Estudio de Cavidades Artificiales. Sociedad Espeleológica “La Senyera” y Sociedad Española de investigaciones Subterráneas.
9. Requena, Francisco (2014). Purullena “El mejor lugar para conocer las casas-cueva.
10. Jiménez, Antonio (2017). “La Herradura” de Huéscar, un proyecto de setenta y dos viviendas cueva para uso turístico. Universidad y Patrimonio. Granada: Alarifes Asociación Cultural
11. Museo Cuevas del Sacromonte (2018). Breve historia del pueblo gitano y el barrio del Sacromonte
Hilarión Pedauyé

5 comentarios

    1. Hola Juan Antonio, ya que no es un dato correcto. Podrías ilustrarnos acerca de su origen ? Creo que tu serías la persona más indicada que conozco. Por cierto, “Las Hafas de Benamaurel” son un lugar mágico al que recomiendo a toda aquella persona visitar alguna vez.

  1. Hola Hilarión Pedauyé:
    Me ha gustado tu Web sobre el trogloditismo. Yo soy juan
    Agradezco tu entusiasmo por mostrar esta visión de vida en cuevas
    Ah, y no soy inmobiliaria…si tengo unas 14 cuevas disponibles a la venta, que son de mi propiedad, herencia de mi familia y otras compradas;…la mas barata 9800€; le sigue otra de 11000e, de 14000€, de 17800€, etc. …y las mas caras no lo digo por no asustar a nadie…porque son verdaderos “palacios-cueva”

    1. Hola Juan, muchas gracias por tus palabras. Sabía que no eras una inmobiliaria pero he puesto ese título para que la gente se hiciera una idea de lo que ofreces en la web. Por cierto esta muy completa y con mucha información. No dudo en que dispongas de esos “palacios cueva” que me gustaría conocer algún día. Muchos saludos, Hilarión.

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