Entrevista a Francisco Follana Montesinos

Francisco Follana Montesinos
Francisco Follana Montesinos
Francisco Follana Montesinos

Francisco José Follana Montesinos (Almoradí, 1989) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Master en Producción artística en la misma universidad y máster en Educación por la Universidad de Valencia. Ha realizado diversas exposiciones tanto colectivas , “El rostro, el otro” en el Palau de la Música de Valencia (2012) como individuales, “La Rareza Velada” en la sala Mengolero Rojales, Alicante (2015). Ha sido ganador de diversos certámenes de pintura a nivel nacional. En 2014 ganó el premio joven del XLVIII certamen nacional de pintura Villa de San Juan de Alicante.

Cómo recuerdas tus inicios en la pintura

Siempre he disfrutado con un lápiz y un papel, un pincel y una tela. Pero cuando te planteas dedicar tu vida al arte, te surgen dudas sobre su estabilidad. Tuve la suerte de que mi familia me diera su apoyo y con ello una oportunidad. Una vez en el bachillerato artístico en Orihuela, mi mente se atrapó definitivamente por el dibujo y la pintura, y más aún cuando comencé la carrera de Bellas Artes en Valencia. Todavía recuerdo la sonrisa en mi cara y el sentimiento de satisfacción plena cuando me levantaba por las mañanas a primera hora para ir a la universidad a clase de Pintura I con Chema López. Como me gustaba madrugar.

Tus inquietudes han sido expresadas mediante representaciones oscuras. Porqué te sientes atraído por el lado siniestro.

Soy una persona insegura e introvertida, pero es en la pintura donde siento mayor confianza y creo que ese interés por representar lo siniestro viene por aquí. Mediante la pintura y el dibujo me siento con la suficiente libertad como para afrontar miedos, angustias y otras facetas del ser humano que normalmente están escondidas y no quieren mostrarse. Además, me atrae la idea de representar ese sentimiento que tiene cualquier ser humano, aunque no siempre lo manifieste, de querer escapar de la normalidad y de los cánones establecidos. Creo que este tipo de representaciones hace que el espectador se detenga a observar.

Pescuezo, 2015. Óleo sobre lienzo (100 x 81 cm)
Pescuezo, 2015. Óleo sobre lienzo (100 x 81 cm)

Háblanos de tus últimas creaciones. Porque te has decantado por cambiar de técnica y utilizar el grafito.

Sigo pintando también al óleo, pero me apetecía mucho recordar esta técnica. Son una serie de dibujos a pequeño formato, minuciosos y laboriosos. Al igual que las pinturas en las que estoy trabajando, se podría decir que son más sutiles que los anteriores trabajos por decirlo de alguna manera, pero creo que siguen en la misma línea.

Presagio 1. Grafito sobre papel (24,5×24,5 cm)
Presagio 1. Grafito sobre papel (24,5×24,5 cm)

Que te provoca la inspiración. Cuando te viene el momento para ella.

No creo que exista el segundo clave de revelación divina inspiradora. Creo que la inspiración es una mezcla entre toda la información que interpretas y absorbes durante toda tu vida y las ganas de expresar tus inquietudes. Sí creo que existe ese momento en el que vislumbras la ligera parte de una idea, al menos a mí me sucede; y ese momento llega por un largo trabajo del subconsciente, no por arte de magia. De cualquier modo, una vez percibido ese esbozo mental toca trabajarlo; hacer bocetos e interpretar la información para transformarlo en una idea sólida con la que trabajar.

Tu trabajo es meticuloso, consideras que en tu proceso de creación hay un componente expresivo de tu forma de ser.

Sí, sin duda es un reflejo de algunas partes de mí mismo, una especie de autorretrato en cada cuadro. Soy una persona bastante meticulosa y metódica en todo lo que hago, incluyendo la pintura. Aunque creo que dentro de lo ordenado de mi figuración dejo cierto margen, escueto al fin y al cabo, a la improvisación, mediante rascados, lijados, pinceladas perdidas o mediante la intrusión de las veladuras sobre los empastes de pintura.

Eres un artista que a pesar de tu juventud has conseguido multitud de premios. Como crees que se encuentra actualmente el mundo del arte emergente.

Evolucionando. No llevo mucho tiempo inmerso en este mundo, pero por lo que puedo contemplar va creciendo. Cada vez salen más becas y concursos que te abren puertas relacionadas con el mundo del arte, se abren nuevas galerías que apuestan por artistas jóvenes. Aun así, opino que todo esto se debería potenciar más de alguna manera. En muchas ocasiones el problema para los artistas es la falta de estabilidad económica que nos permita crear con libertad, conozco casos de buenos artistas que por el día pintan y por la noche tienen que poner copas, o en mi caso, que de madrugada trabajo en un supermercado y por el día pinto y estudio oposiciones para profesor. Lo que no deja el suficiente tiempo que deseas y necesitas para desarrollar tu trabajo.

Ver, oir y callar, 2012. Óleo sobre lienzo (130 x 97 cm)
Ver, oir y callar, 2012. Óleo sobre lienzo (130 x 97 cm)

La Universidad Politécnica de Valencia es un lugar donde se está creando escuela de pintores, te sientes identificado con algún compañero o profesor que haya marcado tu trayectoria pictórica.

De todos absorbes algo. He tenido profesores buenísimos en la carrera, que además de por sus dotes educativas, destacan por su obra, como puede ser el caso de Chema López, Alberto Gálvez o Rosa Artero. En cuanto a los compañeros, fueron parte importantísima y fundamental en mi proceso formativo, con ellos convives, discutes e intercambias información, aprendes y observas. Y después, también te fijas en el trabajo de alumnos de años más avanzados o que han pasado por la facultad como pueden ser Javier Palacios, Alejandro Marco o Dani Coves.

Cuales han sido tus referentes en la pintura.

Podría citar muchos y variados, desde Rembrandt, Velázquez, Goya, Schiele o Hopper, hasta actuales como Odd Nerdrum, Michaël Borremans o Sophie Jodoin. Por decir alguno de los cientos de artistas que me han hecho detenerme.

Si pudieras explicar tu vida en un solo cuadro cuál sería.

Difícil pregunta. Quizás el Perro semihundido de Goya. Más que mi vida sería a mí mismo. Hay veces que me ahogo yo sólo en un charco, pero aun así logro sacar la cabeza, coger aire y continuar adelante.

Francisco de Goya, 1819-1823. Perro semihundido. Óleo sobre revoco, trasladado a lienzo (131,5 cm × 79,3 cm)
Francisco de Goya, 1819-1823. Perro semihundido. Óleo sobre revoco, trasladado a lienzo (131,5 cm × 79,3 cm)

La banalidad de la imagen es un recurso que utilizas a menudo. ¿Crees que este mundo de nuevas tecnologías (internet, redes sociales, etc.) está ayudando a quitarle importancia a lo que vemos para dejarlo todo resumido en un click?

Creo que hoy en día cualquier artista visual está obligado a huir de la banalidad de la imagen a la que nos vemos sometidos a diario por un constante bombardeo de los medios. En efecto, creo que la información nos sobrepasa, que ni tan siquiera logramos procesarla del todo, lo que hace que lleguemos a no darle importancia a muchas cosas que vemos. Es en este punto en el que los artistas juegan su papel. Creando imágenes que logren captar la mirada del espectador y penetrar en ella, como dice Michaël Borremans en un documental: A knife in the eye (un cuchillo en el ojo). En mi caso recurro a lo siniestro y perturbador para atraer la mirada del espectador y escapar de la trivialidad.

Presagio 2. Grafito sobre papel (24,5 x 24,5 cm.)
Presagio 2. Grafito sobre papel (24,5 x 24,5 cm.)
Jennifer-Virginia Rotter

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