Entidades financieras

Ya han transcurrido más de 6 ejercicios desde que se declaró la crisis financiera en los Estados Unidos que, rápidamente, tuvo repercusiones en todo el mundo y que, en algunos países como el nuestro, vino acompañada de una crisis inmobiliaria. Crisis inmobiliaria que, a pesar de los cantos de sirena, aún no ha concluido, pues los precios siguen sin estabilizarse. Pero quedémonos en el ámbito financiero de la crisis y veamos cuál es la situación de las entidades que operan en el mismo.

El Banco de España, a través de su boletín estadístico, ha actualizado los datos agregados del conjunto de las entidades de crédito (EC) y los establecimientos financieros de crédito (EFC) que operan en España y disponemos de información casi completa del ejercicio 2014. Para poder observar lo ocurrido he manejado los datos desde 2000, pues es la mejor manera de poder comprobar lo ocurrido y el estado actual de las cosas. Hay que saber si ya se han alcanzado niveles equivalentes a los ejercicios previos a la crisis. Máxime cuando dos entidades españolas han declarado su interés en adquirir dos entidades extranjeras, una en Portugal y otra en el Reino Unido, ¿Será señal de que tienen fondos disponibles para hacer operaciones corporativas?, ¿O ello obedece a un interés por aumentar su tamaño en mercados, aparentemente más rentables?

Lo primero es acercarnos a las cifras más significativas que componen la cuenta de resultados agregada de las EC+EFC, para el periodo indicado:Cuenta de resultados 2000-2014

Si nos damos cuenta, las EC+EFC tuvieron pérdidas en dos ejercicios concretos, 2011 y 2012, como consecuencia de las grandes dotaciones efectuadas para el reconocimiento del deterioro de sus activos, fundamentalmente los financieros, pero no solo ellos. Si solo tenemos en cuenta los llamados años de las crisis, 2008 a 2014, las dotaciones totales por deterioros ascienden a la mareante cifra de 267.478,1 millones de euros, equivalente a más del 25% del PIB (producto interior bruto) español de 2014. Según nos dicen, será para tranquilizarnos, la banca ya ha terminado los ajustes básicos. Yo creo que no, aún está en fase de ajuste, la prueba de ello es que en el ejercicio 2014 las dotaciones para cubrir las pérdidas por deterioro de activos sigue siendo significativamente superior al resultado antes de impuestos; 15.923,2 millones de euros frente a 13.745,7 millones de euros.

Pero algo llama la atención, los gastos de explotación, excluidos los gastos de personal, son crecientes en el periodo, a pesar del tremendo ajuste en el número de oficinas abiertas que pasó de las 46.065 en 2008 a 31.999 en 2014, una reducción del 30%, tal y como puede verse en el siguiente gráfico:

Gastos de personal y otros de explotación 2000-2014Por eso me pregunto ¿Por qué solo se están reduciendo los gastos de personal, con ese ajuste en el número de oficinas?, ¿Es sobre el personal sobre el que recae todo el peso del ajuste? La plantilla de las EC+EFC ha sufrido una drástica reducción. En 2008 alcanzó su máximo con 278.005 empleados, en 2013 (último del que el Banco de España dispone de información), se había reducido hasta las 217.575 personas. Una reducción del 21,73% en 5 años, de forma que, a pesar de las congelaciones salariales y de la disminución de las nóminas y cotizaciones sociales, el coste por empleado, que incluye los costes de despido, haya alcanzado en 2013 casi los 69.500 euros por empleado con un aumento del 8% sobre los 64.400 de 2008.

Para poder comparar la plantilla con el margen bruto obtenido, al objeto de hacer un análisis de productividad, he efectuado algunas hipótesis de cálculo. A falta de información del número de empleados en 2014 he considerado que la plantilla en ese ejercicio se ha reducido al ritmo promedio de los 5 ejercicios anteriores y como plantilla media de cada ejercicio he tomado la media aritmética de la existente al comienzo y al fin de cada uno de ellos. En el siguiente gráfico pueden ver la evolución de este índice de productividad que en 2014 ha alcanzado el mayor valor en los últimos 15 años:

Margen bruto por empleado 2000-2014Algunos me dirán que el margen bruto no recoge, ni los gastos de explotación ni las dotaciones para cubrir las pérdidas por deterioro de los activos, y yo contestaré que es la base sobre la que operar y, lo cierto y evidente, es que las EC+EFC no han dejado de mejorar dicho índice de productividad.

Pero si algo demuestra que las EC+EFC no cejan en la mejora de su comportamiento económico es la comparación del margen de intereses con los ingresos financieros. El margen de intereses es el resultado obtenido por diferencia entre los intereses que cobran por los préstamos que realizan y lo que pagan por los fondos que reciben. Veamos su evolución en el tiempo:

Margen de intereses 2000-2014Es evidente que las EC+EFC, a las que a partir de este punto llamaré la banca, han ido mejorando la ratio del margen de intereses y han aumentado las comisiones y otros ingresos, de forma tal, que el rendimiento por empleado, no es que no haya sufrido merma en estos años, es que ha aumentado de manera muy significativa.

Pero la banca tiene aún muchas penas que purgar por sus excesos en operaciones claramente inadecuadas, en financiaciones imposibles, por soportar aventuras desmesuradas y por permitir la materialización de mucho ego personal de políticos megalómanos. Los ingresos por intereses obtenidos en los ejercicios 2007, 2008 y 2009 reflejan la locura que se había instalado en el sector financiero. No olvidéis que una gran parte de esos intereses han tenido que ser posteriormente registrados como pérdidas. Por otro lado no debe confundirse la reducción de la cifra del resultado antes de impuestos, que recoge la caída del negocio bancario, no una crisis del sector. La banca ha superado la crisis, aunque tiene que seguir con la penitencia de las dotaciones para cubrir pérdidas y, perdonadme la ocurrencia, lo que te rondaré morena. A partir de aquí lo que no se puede consentir es que el margen de intereses siga creciendo de manera descomunal, que el ajuste siga recayendo sobre el personal solamente y que los ingresos por cualquier concepto se hayan instalado en la práctica como algo natural. Falta competencia en el sector y, aunque ya no se reúnen en público como antiguamente, no se pueden permitir las prácticas colusorias.

salud a tod@s

Pedro L. Egea

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