El camino de las libertades nunca puede ser represión, piénsalo, cousin!

 

#¿HaterYo?

¡Vaya clima social feo que estamos viviendo! No es que vengamos de épocas poco represivas, que no, que ahí están las cárceles, los CIES, las vallas, los muertos, las muertas, las asesinadas, la tortura, la precariedad, las multas, el mercado frente a la vida, las políticas contra lo vivo, la justicia patriarcal, racista, casposa, el estado colonial. Pero es que parece cada vez más evidente que lo que se quiere imponer como única alternativa, a esta convulsión creadora de convulsión, es Ley y Orden. Unos poquitos, una poquitas con las varas de mando, con los uniformes, con las palabras y con las armas. Un montón de gente siendo adiestrada por los medios para alentar a esos poquitos, a esas poquitas de personas con Razón, pero sin razones; con sus verdades como únicos argumentos, como si la “verdades” tuvieran amos/as.

Y los espacios refugio cada vez menos refugio, más inaccesibles, más lejos, más vigilados. Bastantes compas haciendo malabares, mirando a los ojos, queriendo confiar, denunciando la estructura, poniendo su vida en juego, con la Ternura y la Rabia legítima; buscándose en el vivir. Hay épica y hay resistencia, pero qué oscuros los portales y qué envejecer más acelerado. Por suerte sobrevive el instante y la suerte del auxilio de unas pocas gentes escudo. La vida permanece, avanza. Mientras lo vivo se desvanece, se cansa, se resiente.

#Descreete

Hay mucha confusión, ¿no os parece?, y qué suerte de aquellxs que se niegan a dejar de dudar. Sentir, pensar, padecer una suerte de constricción de los límites de libertad que se habían tenido hasta ahora es raro y da miedo. Nacer en un grupo dominante, tomar conciencia de la opresión dentro del grupo, sentir que también eres opresora, intentar no serlo, hacerte cargo cuando lo eres o, por lo menos, pretenderlo. Ver a ese grupo donde se han forjado algunas referencias y algunas medidas de tu acercamiento al mundo con ansias de control, de verticalidad, de golpe en la mesa; ejerciendo el poder de la represión y el castigo, falsas portadoras de  la Verdad Absoluta, decidiendo sobre la vida y los cuerpos de otras, subiéndose al carro de las antorchas, prendiendo fuego a las brujas.

  1. La clase importa porque dentro del “nosotras” están esas “otras” que nos castigan, nos regañan y nos acusan, desacreditan nuestro trabajo, nos llevan a los tribunales, esas otras que son cómplices y firman para que nos sigan castigando.

Intuir, a pesar de los espejismos, que no se trata de verdad o de mentira; quizá sea, más bien, una cuestión de olvido y de prisa; olvido de tribu extensa; prisa por generar una simplificación de sociedad anestesiada; donde todo siga como hasta ahora, mucho ruido pocas nueces. Narrativas heroicas con nombres y apellidos, con fotos de grupo en las televisiones públicas, con campañas de marketing en los programas de la mañana, con hashtag de Twitter demoledores. Narrativas heroicas que refuerzan la estructura mientras creen cambiarla un poco, lo suficiente para borrar a la disidencia, a lxs traidorxs.

No tengas miedo, compa, cuestiónate. Y cuando la única solución al problema sea punitiva: Duda.

 

#MuchaPolicía

Continúa la épica que es también subterránea y es memoria de los lazos y de las alforjas; sin heroínas con buen aspecto y papeles. Parece que la  palabra reposada se lleva poco y es incendio el lenguaje más cool de estos días, el tú contra el yo en combate final; lo mío y lo tuyo. Poner en juego la escucha mutua es algo tan delirante que genera confusión, grito. Entrenarse en el silencio es privilegio de unxs pocxs, mientras unxs muchxs luchan por la supervivencia real.

Mucha policía, poca cosa buena; piénsalo, cousin. Los argumentos son necesarios, pero, ¿dónde los límites de las gentes con privilegios? Si el camino es el juzgado y el linchamiento algo está pasando; piénsalo, piénsalo.

 

Referencias:


  • Oscuros Portales, Documental sobre civismo, especulación inmobiliaria y prostitución en Barcelona, 2011 – realizado por Falconetti Peña.

 

 

 

Celia Garcia

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