De cornadas va la vida

Josep Olaso

Hace mucho tiempo sabía que hoy tenía que publicar algo. Pero los acontecimientos surgidos la semana pasada con la puesta en libertad provisional de los cinco violadores de la llamada Manada me han hecho decantarme por este tema.

Hemos visto, oído y leído lo que le hicieron a la joven, cómo se jactaban de sus hazañas. Hemos visto como han sido condenados a 9 años de cárcel por un delito continuado de abuso sexual, pero absueltos de agresión sexual porque no había intimidación (eso dicen…) El patriarcado más rancio ha sacado a la luz datos de la víctima, la han humillado de nuevo, criticado por intentar rehacer su vida. Y, ahora han salido de la cárcel. MUJERES, CHICAS, NIÑAS ¡NO HAY PELIGRO PARA LAS MUJERES Y TAMPOCO PARA SU VÍCTIMA! Porque la víctima vive muy lejos de donde residen ellos.

Menos mal que tenemos las órdenes de alejamiento. Ella y todas las mujeres de Madrid están a salvo porque ellos no pueden entrar en esta Comunidad, tienen orden de alejamiento. Pero ¿no está más que demostrado que la orden de alejamiento no es una garantía? Las cifras nos muestran que el 30% de las mujeres que fueron asesinadas en 2017 tenían orden de protección o alejamiento.

Señores jueces, señoras juezas ¿cómo vamos a estar tranquilas?

También les han dejado en libertad provisional porque la presión social les impide reiterar el delito. Ya han sido condenados y saben que esto está mal, han aprendido la lección y no lo volverán a hacer. Permítanme que lo dude. Cuatro de estos energúmenos tienen pendiente aún, el caso por la violación grupal contra una chica en Pozo Blanco.

Y, el argumento de la falta de recursos para huir me da risa ¿de verdad quienes han emitido este fallo se lo creen? No estoy diciendo que sean millonarios . Lo que digo es que no es difícil conseguir dinero para escapar. Sabemos lo que la gente es capaz de hacer por un hijo, sobrino, vecino (solo hay que ver cómo han sido recibidos en sus barrios, por muchas personas, estos energúmenos) que es una excelente persona, trabajador, que cuida de su mujer, que es un padrazo, que siempre saluda por las mañanas cuando te ve. Y que también es un violador.

Este caso y esta sentencia es un claro ejemplo de la sociedad patriarcal en la que vivimos, de la justicia patriarcal que nos juzga. Una justicia llena de fallos. Nos dicen desde todos los ámbitos: denuncia, no estás sola, estamos contigo… Pero sí estamos solas. Las leyes no nos protegen y continuamente se nos cuestiona. Nadie nos garantiza que nuestro agresor no nos volverá a hacer nada o no le hará nada a ninguna otra mujer.

Tenemos medios y herramientas para poner fin a esta enorme lacra pero no interesa. En el informe del año 2015 de la CEDAW se “insta al estado español a revisar la legislación vigente en materia de violencia de género, incorporando otras formas de violencia que superen el ámbito de la violencia ejercida por las parejas o ex-parejas, revisando también su dispositivo de datos para acceder a información sobre violencia sexual, al tiempo que amplía y mejora calidad de la formación de las y los agentes (judicatura, fiscalía, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado) que intervienen en los procesos de las víctimas, con el fin de mejorar su atención evitando desafortunadas situaciones de victimización secundaria o revictimización”[1]

Necesitamos una sociedad formada con perspectiva de género. Una sociedad realmente igualitaria, donde el cuerpo de las mujeres no sea simplemente un objeto de deseo.

Necesitamos que entiendan que NO es NO; y que si he dicho que sí puedo cambiar de opinión y decir NO. Y esto debe entenderse y respetarse porque si no, nos están acosando, agrediendo, violando. Si yo llevo un escote y minifalda no te estoy provocando, me visto así porque quiero. No te estoy diciendo nada entre líneas. Te diré algo si te digo que sí. Pero mientras tanto es no.

Necesitamos una sociedad donde las mujeres no seamos las culpables. La culpa es de quien agrede, del que viola, del que acosa. De la mujer: no.

Necesitamos sentirnos seguras cuando salimos de fiesta y no tener miedo de volver solas a casa. Que podemos emborracharnos, como vosotros y eso no quiere decir que tengáis vía libre. Porque si no digo que SÍ es NO. Y si digo que NO es NO.

Que ya está bien de que nos culpabilicéis, que nos cuestionéis ¡Es que últimamente solo salen casos de mujeres violadas, agredidas…! ¡Es que ellas a la mínima denuncian! (oigo) PERDONEN señores y señoras. ¡NO! Una mujer no denuncia a la mínima porque sí una agresión (no me vengan ahora con las denuncias falsas, no me sirven)

Una mujer que denuncia cuando ha sido agredido es una mujer muy VALIENTE porque va a ser cuestionada continuamente y, a pesar de ello es capaz de hacer frente a todo lo que se le va a venir encima.

Las mujeres no nos hemos atrevido a denunciar o simplemente a romper nuestros silencios porque nos hemos sentido muy solas, abandonadas, menospreciadas, cuestionadas… Todavía lo estamos pero la tribu que se está tejiendo, la hermandad que estamos creando, la sororidad nos hace más fuertes.

¡Ojala yo hubiera sido tan valiente como muchas mujeres que sí se han atrevido y han dado un paso hacia adelante! ¡Ojala yo hubiera sentido todo esta camaradería! ¡Ojala no me hubiera sentido tan sola en aquel momento! Porque a mí también me pasó. No fueron cinco, fue uno. Fue un abogado, de esos que te dan una tarjetita cuando te conocen, no entendió que cambiara de opinión y que un sí pasara a ser un no. En aquel momento no denuncié no me sentía capaz, no estaba preparada para que me cuestionaran y pusieran en duda lo que me sucedió. Ahora sí lo haría.

Pero por favor, que el mensaje no se quede solo en nosotras. No nos animéis a denunciar cuando nos pasen estas salvajadas y después nos abandonéis legislando como lo hacéis para ellos, cuestionándonos continuamente. No queremos ser salvadas después de haber pasado por esto. Queremos sentirnos libres, ser libres. Dirigid el mensaje hacia ellos. Pues ellos son los que no entienden que no es no, que nuestro cuerpo es nuestro y que si se toca o agrede sin nuestro consentimiento se nos está violando.

[1] https://cedawsombraesp.wordpress.com/2017/07/14/espana-suspende-de-nuevo-el-proceso-de-examen-cedaw-nota-de-prensa/

Carla Albelda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *