Cultura EN el IVA

Hace unos días estaba repasando la Ley del IVA, por razones que no vienen al caso, y reparé en el hecho de que esta dichosa norma sigue hablando de hombre en vez de persona. Me di cuenta entonces de la falta de CULTURA y adecuación a los tiempos que hay en el IVA. Eso sin olvidar la falta de CULTURA en los que rodean al IVA y que tuvo su más destacada manifestación en julio de 2012 cuando, a trasmano y de rondón, se aprobó la modificación, no solo de los tipos impositivos, sino de qué artículos tributaban al tipo reducido. Ello supuso que una entrada al teatro tenía el mismo gravamen que comprar una botella de ginebra, por ejemplo; se pagara con tarjeta o en metálico. Y digo esto porque las tarjetas están muy de moda y alguno ha podido pensar que si se paga con tarjeta está exento de IVA. No, no se confundan, de lo que querían estar exentos los tarjetistas era del IRPF, pero esa es otra historia.

Volviendo a lo crítico en estas fechas, decidí que merecía la pena averiguar que iba a ser de la CULTURA, presupuestariamente hablando, en el año 2015. Ese año en el que, al decir de algunos, van a confluir en nuestro país todo tipo de bondades y alegrías que nos van a hacer la vida más fácil y llevadera. Para esta labor de investigación me basé, entre otras fuentes, en la información que proporciona una estupenda organización llamada Fundación Ciudadana CIVIO, a la que les sugiero que apoyen en la medida de sus fuerzas. Pues bien, CIVIO ha publicado, aquí un enlace, un desarrollo de los Presupuestos Generales del Estado para 2015 en el que se puede obtener una información interesantísima. Adicionalmente he buceado un poquito en la fuente básica de los presupuestos, aquí para los curiosos. Para otras críticas, con humor, a los presupuestos, les dejo otro enlace.

Los presupuestos se organizan por secciones, por políticas, por programas, por capítulos. Tienen varias formas de ser analizados. Por lo que aquí nos interesa vamos a fijarnos en la clasificación por políticas y, en concreto, por la cultural. Pero antes centremos la dimensión de lo cultural. Del total previsto de gasto, excluidas las pensiones y demás gastos de la Seguridad Social y excluidos los organismos autónomos, las agencias estatales y los otros organismos públicos, la cuantía que corresponde al estado para 2015 son, aproximadamente, 250.888,4 millones de euros. No se asusten que solo estamos hablando del 60%. ¿Cuál es el espacio de lo cultural?, pues nada menos que 749,1 millones, menos del 0,3%. ¡Qué importante es la cultura!, ¡vaya derroche!

Real de a ocho de Carlos IV con resellos chinos en el MANDesglosemos un poco estas cifras y veamos de qué programas estamos hablando. El principal programa de la política cultural, aún en 2011, era el programa de Museos, al que, con una reducción significativa, se seguían destinando en aquellos momentos 213,3 millones de euros. A la vuelta de 5 años se van a destinar a este programa, en 2015, 142,4 millones y ha pasado a ser el segundo en la clasificación. El primero es el Fomento y apoyo de las actividades deportivas que cuenta con una dotación de 154,0 millones de euros, un importe superior al dedicado en 2011. Ya ven que para fomentar el deporte no hay crisis.

Pero, en un sistema complejo como es la administración, existen programas que requieren una atención parcial de los funcionarios o la aplicación de otros servicios de forma parcial, con relación al total contratado, de forma tal que hay que llevar a cabo una imputación de gastos para que cada programa asuma sus estrictos gastos. Esto son cosas de contables, que son muy puntillosos con esto de la analítica. Pero claro la puntilla lleva, a veces, a bordear el ridículo; para evitarlo, los más expertos crearon la categoría estructura. Pero este no es el caso y seguimos con las imputaciones ridículas. Vean un ejemplo.

En el ya citado programa Fomento y apoyo de las actividades deportivas, que cuenta con una dotación presupuestaria de 153.973.100,0 euros, hay una partida para Transferencias a las comunidades autónomas de Baleares y Canarias y a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla para desplazamiento de participantes en competiciones estatales por importe de 1.000,0 euros, ¿no les parece que suena ridículo? Por si alguno tiene dudas les dejo el enlace, aquí.

Les dejo que saquen sus propias conclusiones, aquí el acceso a loas presupuestos de CULTURA. Ya ven, subimos el IVA en el acceso a la cultura, entradas al cine, al teatro, al ballet, pero dedicamos más importe a fomentar las actividades deportivas. Como decía la canción, malos tiempos para la lírica.

salud a tod@s

Pedro L. Egea

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