Cine orgulloso en CineClub Sobrabre

El Día Internacional del Orgullo LGBT+ (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales y cualquier otra persona con diversidad sexual), es un conjunto de actos que la comunidad gay celebra cada año para reivindicar la igualdad del colectivo y la tolerancia social. Esta fiesta tiene lugar en torno al 28 de junio, día en el que se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York) de 1969, y que fueron los que marcaron el inicio del movimiento de liberación homosexual.

Por ello la Muestra más pequeña del mundo -Asociación de Vecinos-as y Amigos-as de Ascaso «Los Relojes» -, en colaboración con Centro de Estudios del Sobrarbe , Biblioteca Municipil del Ayuntamiento de Boltaña y la Comarca de Sobrarbe, propone tres proyecciones:

Frente a quienes le niegan la normalidad nosotros descubrimos a una mujer de verdad pese a quien pese, consecuente con sus sentimientos y con la necesidad de despedirse de la sombra de Orlando. Hay dos líneas muy definidas en el cine chileno que nos llega, amén del reconocimiento a la Araucaria, la preservación y reivindicación de lo indígena, convenientemente oculto y perseguido en el Chile postcolonial también, como son el cine directamente dirigido a revelar las caras ocultas de connivencia con la dictadura sanguinaria de Pinochet, y el cine destinado a radiografiar la realidad de la sociedad chilena y su conservadurismo, y pocas veces mejor que adentrarse en la identidad sexual del que actúa contra los designios de la mayoría para apreciar cómo el cuerpo social permanece anclado en la homofobia (como ocurría en «Joven y alocada»)… Texto de Miguel Martín Maestro

80 Egunean ya estuvo presente en la primera edición de La muestra de cine de Ascaso y ahora se vuelve a programar en este ciclo. Una propuesta que rebosa humanidad y carisma por parte de sus dos protagonistas, con un canto claro a la libertad, a la amistad y a la reivindicación de ser quien se quiera por encima de las etiquetas sociales. La película cuenta mucho más con las miradas que con la voz, aunque las conversaciones poseen una gran fuerza.

Y cuando la historia ha de acabar y uno teme que el largo cuarto de hora que queda pueda destrozar el encantamiento de ese cuento perfecto culminado en Bérgamo, Guadagnino y Ivory construyen un efectivo y sorprendente giro final, absolutamente creíble, absolutamente sentido, un momento final con dos segmentos y coda final de excelencia, iniciado con un viaje en silencio con madre e hijo donde sobran las palabras, y donde se consolida la empatía absoluta con el personaje de la madre, mucho más activa que el padre a lo largo de lo que hemos ido viendo anteriormente, pero que reserva una sorpresa en una charla-monólogo entre padre e hijo.(…) Texto de Miguel Martín Maestro

Susana Peral

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