« Pero esta vez, ella lloró. Una explosión de silencio contenido, cercana al pánico, inundó la sala y desbordó a los presentes que corrieron a vocearlo por las calles. Hubo quienes, solícitos, descolgaron prestos sus teléfonos para pedir ayuda pero petrificados por la magnitud del acontecimiento no supieron qué número marcar. Los meteorólogos desempolvaron sus…

«Al principio todo estaba vivo. Los objetos más pequeños estaban dotados de corazones palpitantes, y hasta las nubes tenían nombre. Las tijeras caminaban, teléfonos y cafeteras eran primos hermanos; ojos y gafas, hermanos. El reloj tenía cara humana, cada guisante de tu plato poseía una personalidad diferente, y en la parte delantera del coche de…