Ciertos venenos tienen la capacidad de sobrevivir largo tiempo en determinadas vísceras y órganos. En este capítulo trataremos de los más comunes, su sintomatología y antídotos, de haberlos. Los venenos conocidos como desprecio, ira y envidia se fijan en el hígado y deterioran la víscera hasta impedir su función depurativa habitual. Sus átomos forman moléculas…