Emoción profunda, impacto visual, pliegues y recovecos múltiples, la vida en estado puro, la última película de Naomi Kawase produce toda una catarata de sentimientos sin caer en el dramatismo ni en lo plañidero, la vida y la muerte se confunden permanentemente en esta película notabilísima, para mí una de las conmociones cinéfilas del 2014,…