Más inquietante, entonces, en sus implicaciones que en la ejecución técnica, la película enfrenta al espectador con la frialdad de un pistolero sin rostro practicando tiro al blanco en este estadio lleno hasta la bandera. Los persistentes picados y contrapicados, el uso de lentes de largo alcance (equivalentes a la mira telescópica del rifle) y el trabajo de la cámara subjetiva nos distancian inevitablemente de las viñetas humanas que se representan en las gradas. Flemática e impasible, la película retrata a la multitud individualmente como perdedores y colectivamente como transeúntes inocentes, en una lucha sin cuartel entre dos fuerzas siniestras, el asesino y los S.W.A.T.

Este año la Sección Focus del Festival Cine por Mujeres está dedicada a Polonia, con tres propuestas Nic nie ginie (Nothing is lost) de Kalina Alabrudzinska, Blizny (Scars) de Agnieszka Zwiefka y Zelazny most (El puente de hierro) de Monika Jordan-Młodzianowska, todas estrenos en nuestro país. Dos de ellas disponibles en Filmin hasta el 15…