En 1992, Quentin Tarantino daba un importante papel como actor al escritor y antiguo atracador Edward Bunker, en su sobrevalorada Reservoir Dogs. Tres años más tarde, beneficiado por el éxito de su carrera, Bunker publicó una novela titulada Dog eat dog (literalmente, «Perro come perro»), y evidente guiño al debut de Tarantino. Dos años después…