El sentido común no existe. Y si existiese sería irremediablemente feminista. Entender el mundo poniendo la vida en el centro es lo único que tiene sentido. Lo demás es especulación, negocio y ruina. ¿Qué vidas vivimos cuando la prioridad es la acumulación? ¿Quiénes pierden? ¿Quiénes ganan? ¿Cómo han conseguido que asumamos determinadas barbaridades como lógicas?…

«La cueva fue seguramente una de las primeras moradas de la humanidad; en ella se encontró el ser humano resguardado contra la intemperie y las fieras. Desde aquel remoto momento,  la cueva ha sido utilizada como refugio, lugar sagrado, de culto, escenario ritual, metáfora, hábitat…» [1]Carmona, Daniel. (2006). La conformación del patrimonio etnológico. Tradición cultural…