Bella Ciao: reapropación cultural y lucha de clases

Claudio Stanco
Monumento al partigiano - Arcevia. Claudio Stanco, Wikimedia Commons.

Volvió a primera línea como banda sonora de La Casa de Papel. La versión electrónica está sonando en las salas de fiesta y fue la causante de uno de los momentos de mayor subidón en el Medusa Festival. Es cultura popular por largo tiempo desligada del pueblo y apropiada ahora por la cultura de masas. No hay mejor momento que este para su reapropiación.

Monumento al partigiano – Arcevia. Claudio Stanco, Wikimedia Commons.

Sabemos que uno de los mecanismos más eficaces para desactivar la cultura crítica es su asimilación por parte del mercado. Se vacía su contenido subversivo y se des/re-contextualiza para orientarla al consumo. Sirva de ejemplo el anuncio de Pepsi que utiliza representaciones de la protesta social en las calles y termina resolviendo algún problema que no queda reflejado en el anuncio con la modelo Kendall Jenner regalando una lata a un policía. Estética sin ética. Significante cool con poco significado. Lo importante es que el deseo se oriente al consumo y no al cambio social.

Pero la cultura es un terreno de batalla en el que participan fuerzas diferentes, a menudo antagónicas. Ahora que la industria ha puesto Bella Ciao en primera línea como mero fetiche de consumo es momento de recuperar su significado anti-fascista original y contextualizarla en el periodo socio-histórico presente. En lugar de representar una libertad vacua (como ironizaba Leño, “bebemos, fumamos y nos colocamos, tenemos plena libertad”), puede representar ese espíritu humano que busca conjugar la libertad creativa con la solidaridad igualitaria en el actual contexto de auge del neo-autoritarismo.

Eric Fassin argumenta en contra del populismo de izquierdas que lo que hace falta es un frente anti-fascista. Creo que tan complicado es que tenga éxito el populismo de izquierdas como el anti-fascismo. La historia no se repite ni como tragedia ni como farsa, pero conocerla sirve para comparar y extraer lecciones. Aprender del pasado con memoria histórica en un contexto desmemoriado para entender el presente y poder imaginar un futuro más digno.

Esa conexión pasado-futuro pasa hoy por construir lazos entre la clase obrera, el precariado cognitivo y el interculturalismo. Esa es la lucha de clases de hoy contra la oligarquía internacional y nacional y sus aliados políticos neo-autoritarios.

Una canción que eriza la piel como Bella Ciao puede contribuir a lograr  una fraternidad entre colectivos diferentes,  un mayor sentido de dignidad compartida, un espíritu combativo  y un sentimiento de esperanza que conecte las esperanzas y triunfos del pasado con el deseo de caminar hacia una sociedad más libre e igualitaria.

Joan Pedro-Carañana

5 comentarios

  1. Gracias cumpa, En estos días Argentina esta siendo desguazada por un gobierno mercenario al servicio de el neo-colonialismo de las multinacionales. El pueblo empieza a intuir que es victima de una guerra de ultima generación y se prepara para la resistencia. Es lindo saber que cuando cantamos:”Macri chau, Macri chau, Macri chau, chau, chau”, nos integramos a una linea histórica, que al margen de victorias y derrotas, tiene por fin preservar la dignidad como preciado bien,

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