Si mi entender no yerra, el autor, entre verso y verso, tiende la mano al frágil, al considerado diferente o a aquel que, simplemente, alzó la voz o llevó la contraria, pasando a ser objeto de críticas y convirtiéndose en protagonista de todo tipo de rumores, con tal de detenerlo o aniquilarlo. Y es que siempre se teme al que discrepa o no sigue las costumbres establecidas, aunque su pretensión no sea otra que vivir a su manera, sin hacer daño a nadie y pidiendo, a cambio, recibir lo mismo.

La oración que se reza en esta liturgia es larga, pausada, esconde maldiciones e injusticias antiguas. Aglutina épocas y heridas abiertas que, si uno conoce su propia Historia, es incapaz de ignorar o negar. Ramón J. Sender escribió esta novela corta en el destierro, en el año 1953, en el Albuquerque de Nuevo México –y…

Graham Greene (1904-1991) siempre fue un autor controvertido, puede que sea debido a sus relaciones con el espionaje, la susceptibilidad acerca de su “grandeza literaria”, la fama de mujeriego que contrastaba con su condición de católico o por ese estilo directo en sus obras, al mismo tiempo que accesible y sencillo. Sea como sea, sus…