Nunca quise dedicarme a la educación. En el recuerdo de mis profes del instituto tan solo recuerdo algunas caras amables. Esporádicas palabras de cuidado y el resto mensajes negativos y recriminaciones que, si bien (no dudo ¿o sí?) tenían como objetivo que espabiláramos, lo cierto es que lo que hacían eran menoscabar nuestra autoestima. Perlas…