Arcade Fire, rock experimental que nació en una galería de arte

Ficha técnica de la canción a analizar:
– Autor: Arcade Fire.
– Título: Une Anée Sans Lumière.
– Forma: Menor, vocal y fija.
– Instrumentación: Dos violines, viola, violonchelo, piano, guitarra, bajo, trompa, percusión.
– Género: Música profana, popular y representativa.
– Estilo: Postmodernismo.
– Sello discográfico: Merge Records (discográfica estadunidense de música independiente fundada en 1989 por Mac McCaughan y Laura Ballance).
– Intérpretes: Win Butler (voz, guitarra, bajo, piano), Réginne Chessagne (batería, xilófono, piano, sintetizadores), William Butler (bajo y xilófono), Richard Reed Parry (guitarra y teclados), Timothy Kingsbury (bajista), Howard Bilerman (batería), Sarah Neufeld (violín), Owen Pallett (violín), Michael Olsen (violonchelo), Pietro Amato (trompa), Anita Fust (arpa), y en la canción Wake Up, también perteneciente al albúm donde se encuentra la composición elegida para analizar, Sophie Trudeau y Jessica Moss tocan el violín, Gen Heistek la viola y Arlen Thompsom la batería. También usan un xilófono, mandolina, ukelele, acordeón, y hasta reliquias medievales como la zanfona, consiguiendo unos sonidos completamente nuevos que funcionan muy bien con sus complejas y rítmicas letras.
– Lugar y fecha de grabación: El disco se grabó en el Hotel 2 Tango en Montreal, Quebéc, entre agosto de 2003 y principios del 2004. Su lanzamiento fue el 14 de septiembre del 2004.


Une Année Sans Lumièr interpretada por Arcade Fire en directo

Han trascurrido 15 años desde la publicación del primer álbum de Arcade Fire. En el verano del 2000, Win Butler y Régine Chassagne se conocieron en una exposición en la que Régine estaba cantando jazz. Es a partir de este momento cuando surge el proyecto Arcade Fire, un numeroso grupo formado en Montreal, Canadá. Su estilo, como el de muchos artistas de hoy en día, es difícil de catalogar, pero quedaría enmarcado dentro de un rock artístico e independiente. En ese mismo año, en el que se conocieron los dos líderes del grupo que posteriormente contrajeron matrimonio, firmaron con el sello discográfico Merge Records y grabaron un EP homónimo autoproducido, «Arcade Fire», que recogía sus propuestas de indie rock experimental. En septiembre de 2004 publicaron su primer disco: Funeral. David Bowie lo catalogó como el mejor disco del año. La mayor parte de la obra fue grabada en una iglesia que el grupo había comprado y renovado a las afueras de Montreal, a la que convirtieron en su estudio y donde se instalaron hasta que acabaron de grabar el disco, e incluso grabaron sonidos del enorme órgano de metal que había allí.

Claramente herederos de The Velvet Underground, posee influencias de Joy Division, así como del New Wave ochenteno, pero mezcladas con orquestaciones, evocaciones pop y una buena cuota de oscuridad. Aunque poseen suficiente personalidad a nivel instrumental y un talento indudable como letristas, no dejan de poseer referencias claras en su escritura. Desde Bruce Springsteen, pasando por Neil Young, Echo & The Bunnymen, los Pixies, o Bob Dylan. También les noto reminiscencias de New Order. También, hay algún tema folk orquestal que puede recordar a las piezas acústicas del «White Album» de los Beatles. Hay culminaciones y sorprendentes cambios de registros en otras canciones que podrían estar firmadas por los mismísimos ABBA. David Bowie es una de las principales referencias sonoras de este grupo. Tienen también un tema de un corte de cálidos aires caribeños, incluso folk-pop a lo Simon & Garfunkel. Y esas melodías que nos incitan al baile, con guitarras, pianos, baterías y sintetizadores, probablemente sean herencia de Roxy Music. En mi opinión, se podría comparar con bandas contemporáneas como Interpol, la banda neoyorquina de post-punk y rock alternativo; The Strokes, de rock alternativo de los Estados Unidos; con Final Fantasy, liderado por el cantante y violinista Owen Ballet (Toronto, Canadá), que también forma parte de Arcade Fire; con la banda de rock The Killers, originaria de las Vegas, Estados Unidos. Cuando aparece la voz de Réginne Chessagne encontramos sonidos como los de la compositora y cantante islandesa Björk, que abarca rock alternativo, trip-hop, jazz, electrónica experimental, folk, y música clásica; también tienen similitudes con Franz Ferdinand, la banda de indie-rock revival/garage rock formada en Glasgow, Escocia; e incluso con los británicos Radiohead, esta agrupación procedente de Oxford también comparte con Arcade Fire el éxito entre las grandes pequeñas masas que hace que incluso se conviertan en grupos de culto.

Esta composición se encuentra rompiendo el orden de un bloque de cuatro canciones. De las diez canciones que conforman el primer disco publicado de esta banda, hay cuatro de ellas que comparten un fragmento del título. En ellas el denominador común es «Neighborhood», (Neighborhood #1 (Tunnels), Neighborhood #2 (Laïka), Neighborhood #3 (Power Out, y Neighborhood #4 (7 Kettles)). La serie de canciones “Neighborhood” son las canciones más trabajadas y a la vez más crudas, la letra de cada una de ellas nos habla de la muerte y la desesperanza, pero el pesimismo de la letra puede ser interpretado de varias maneras, la banda toma estos temas de manera más optimista, según Win Butler las canciones pueden ser interpretadas hacia el cambio del ser humano al reconocer sus errores. Entre las dos primeras y las dos restantes, se sitúa Une Anée Sans Lumière, que es como un pequeño réquiem, con unos geniales arreglos, un tema tranquilo que en el último minuto estalla con fuertes riffs de varias guitarras. En este tema prescinden de sus instrumentos poco convencionales y se centran más en algunas cuerdas para presentar esta canción en la que le dan mayor importancia a la letra.

El tema que tratan es la poca perspectiva que tenemos de las cosas, somos como caballos con anteojeras que nos impiden ver la foto panorámica. Muchas veces nos encerramos en nosotros mismos y no podemos ver que nuestras acciones tienen repercusiones más allá de nuestra propia esfera.

También en el sentido opuesto, a veces nos centramos mucho en el largo plazo y dejamos pasar lo efímero y el instante. El cierre de la canción es espectacular con una guitarra en crescendo que hace que la interpretación -hasta entonces armoniosa- se convierta en una locura de sonidos. Poseen gran riqueza instrumental y notable intensidad emocional.

Tal vez esta sea la banda que nos abrió las puertas a un estilo de música más atrevido. Cuenta con instrumentos de todo tipo, la combinación de estos llega a ser excelente. La cantidad de instrumentos e influencias que poseen la hace única en su especie. Hacen música triste pero la interpretan con un entusiasmo inédito. Su máximo esplendor lo consiguen en sus conciertos. Su puesta en escena es impresionante.

Cierro este análisis con una versión maravillosa de la canción que da nombre a su segundo disco: «Neon Bible». La interpretan dentro de un ascensor y estoy segura de que si la escuchas te convertirás instantáneamente en fan absolutx de este grupo canadiense que ha roto con todos los esquemas en la música contemporánea.

Sofía Martínez Hernández

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